Periodismo Venezuela Paz Noticias Informacion Periodista Politica Luis Carlos Díaz
Síguenos en twitter: @LuisCarlos

Tinta no es bit

Posted by LuisCarlos Díaz | Posted in Medios, Periodismo | Posted on 24-09-2006

6

Esos diarios domingueros que tan bien arropanDesde este domingo, el diario venezolano El Universal estrena un nuevo diseño que tiene como objetivo tener más cantidad de informaciones por página en formato breve y aumentar su cantidad de cuerpos a 4.
Así como este periódico formato sábana (el grande), su competidor, El Nacional, anunció hace meses que será rediseñado completamente en su aspecto, su tratamiento informativo y su estructura para ganar nuevos públicos y recuperar al perdido desde la crisis de 2002, cuando los dos diarios nombrados redujeron marcadamente su cantidad de cuerpos y su plantilla de periodistas durante el paro petrolero de diciembre de ese año.

Hacía algún tiempo El Universal estaba contratando, casi masivamente y con buenas ofertas de trabajo, nuevo personal. Consiguieron periodistas de otros diarios, excelentes diagramadores en formación y cambiaron de gestor editorial. Ahora utilizarán Milenium Cross Media, un sistema editorial con grandes prestaciones que unifica en red los distintos procesos de elaboración de un periódico, lo que reduce los tiempos de ejecucón y eleva la eficiencia de todo ese monstruo que representa sacarlo todos los días a la calle. La plataforma también fue adoptada hace pocas semanas por la Cadena Capriles, que hace el vespertino El Mundo y Últimas Noticias, el diario con mayor tiraje y lectura del país.

Volviendo a los otros. El Nacional y El Universal han sido considerados gran prensa debido a su tamaño físico, despliegue informativo y planta redactora. El término gran prensa intentaba indicar que los tabloides (los diarios más pequeños como Últimas N) se dedicaban a hacer otro periodismo más superficial o amarillista. Y ya resulta cosa del pasado. La experiencia en países como España o Reino Unido indica que esa gran prensa puede escribir y hacer excelente periodismo en un diario cuyo tamaño arropa menos.
Contrariamente a lo pensado, para recuperar lo que escribía al inicio, el argumento de aumentar la cantidad de informaciones por página y buscar mayor brevedad es esgrimido por los líderes del proyecto como un avance. Y, dejó escapar alguno, se hace en vista de que los lectores de hoy tienen menos tiempo y además “tienen otros medios que les ofrecen la misma información”. Se refería obviamente a:

  • Las televisoras, que aquí en Venezuela leen los titulares en cámara, incluso la noche antes que salga el periódico, como hace Globovisión con “Titulares de mañana”.
  • La radio, en donde cada mañana se lee, se comenta y se aderezan lo que los diarios agendan, mientras vas en tu vehiculo y no te llenas los dedos de tinta.
  • Internet. A eso veníamos, porque los señores saben que se pueden leer más informaciones en menos tiempo y de manera inmediata.

Eso solo significa una cosa. Los medios tradicionales impresos se lanzarán en la gesta heróica de darle pelea a los otros medios, incluido Internet, en sus terrenos, para ganar lectores.

No es para creerlo sensato ni un gran avance. En las escuelas de comunicación se habla más bien de la necesidad de un periodismo más profundo (que no significa más largo, ni más rebuscado, ni más aburrido), un periodismo que explique por qué ocurren las cosas y no sólo una agenda de qunceañera que registre en pastillitas lo que ocurrió ayer. O peor, lo que ayer dijeron refirieron indicaron expresaron y señalaron una serie de personajes de los que se depende enfermizamente.

La quijotada de los medios tradicionales de creer que más información es más calidad, puede dejar a un lado la mirada interpretativa que la situación misma exige a gitos. Si antes el periodista hacía una o dos notas a día, ahora tendrá que levantar la misma data (porque las ruedas de prensa no serán más cortas, por ejemplo) para llenar menos espacio, y además ocuparse de los breves, taquitos, cuadritos y farolitos de la anunciada información breve para leer en el metro que ofrecerá esta nueva prensa. Asimismo, al contratar más periodistas para enfrentar este trabajo que exige más titulares pero termina siendo más superficial, se estará derrochando la capacidad de redacciones enteras de periodistas graduados para hacer pastillas informativas como chorizos.

Recapitulemos, porque parece que la necesidad del mercado de lectores no parece encajar con la apuesta de las cadenas periodísticas. Usted se puede enterar de las cosas que ocurren durante el día por vías cada vez más diversas, por distintas cámaras, canales, voces, portales, llamadas, mensajes de texto, medios y multimedios inmediatos y simultáneos al evento. ¿Para qué releerlo mañana?

Si la velocidad de los periódicos impresos es más lenta que la de otros medios, y trae la misma información, entonces no es más que una procreadora de abortos. Trae a la vida diarios muertos e inertes antes de nacer. Cómprelos para limpiar vidrios o la caca del perro, pero no para releer lo que en su momento vio por otros medios.

Entonces, ¿qué más pueden ofrecer los diarios en su contenido? (ojo, no se trata de las revistas, libros, cd’s, coleccionables, vajillas y atlas gratuitos que engrosan cada día ese fajo de papel), sino ¿Cuál es el verdadero reto que tienen la prensa si no quiere morir?

Ofrecer lo que otros medios no ofrecen.

Puede ser, apenas nos aproximamos a concebirlo: reflexión cotidiana, historias, rostros, ciudadanos, explicación de procesos, seguimiento de casos puntuales y el acostumbrado registro histórico porque las hemerotecas son los libros de historia contemporánea. El producto debe ser atractivo para sus lectores seduciéndolo con nuevos contenidos y formas de abordar la realidad. Podemos tener espacios más pequeños, pero los podemos hacer más suculentos y nutitivos. Y así convertimos en fortaleza el ritmo de publicación de los periódicos: garantícele a sus lectores que tendrá cada mañana un producto menos perecedero, una referencia segura para la comprensión de lo que significan los acontecimientos y un espejo de su propia realidad que además proyecte lo que ocurrirá después. Eso, periodísticamente hablando, no lo hace por ahora Internet.

Pensar en competir con brevedad porque “internet cambió la forma de consumir información de los lectores”, es razonar fuera del recipiente. Los lectores necesitan otro tipo de cosas que cada periodista y cada medio según su lógica está en el deber de conseguir. Si no, pregúntenle el pequeño tabloide Últimas Noticias por qué publica trabajos sobre corrupción, inseguridad, ecología y ciudad de tres y cuatro páginas los domingos. O por qué las buenas páginas culturales y de opinión de El Nacional fueron recortadas y guardadas para el recuerdo en algunas casas venezolanas.
Además de sistemas editoriales que tecnologicamente agilicen los procesos, se solicita con urgencia un cambio de políticas editoriales para los medios analógicos que no quieran ser barridos por la explosión de bits.

Comments (6)

[...] Preocupantes cifras que están obligando a muchos a replantearse su oficio y la dirección que quieren darle a sus vidas y a las empresas que antes tenían el monopolio de los medios de comunicación masivos, a repensar sus apuestas. Porque como lo expresa Luis Carlos, el autor de Periodismo de Paz: Si la velocidad de los periódicos impresos es más lenta que la de otros medios, y trae la misma información, entonces no es más que una procreadora de abortos. Trae a la vida diarios muertos e inertes antes de nacer. Cómprelos para limpiar vidrios o la caca del perro, pero no para releer lo que en su momento vio por otros medios.   [...]

A mi no me convence…si me tomo la molestia de ir al kiosko a comprar el periódico a pesar de que puedo enterarme fácil y gratuitamente a través de otros medios (la radio, el TV o internet) es porque quiero leer, quiero profundizar, quiero encontrarme con opiniones elaborados y análisis interesantes…el papel imitando a la web..y para qué?

gracias a Álvaro por citar desde Noruega este primer intento de artículo serio.

zinnia: a mí tampoco me convence. Aunque la discusión tiene muchos recovecos y seguro se me acuse de exigente (un crimen en este país), me incomoda aquello de “pensar” un medio como el periódico, con una lógica particular que se ha dejado de lado, donde se escriba para que al día siguiente un lector diga “eso ya lo escuché ayer”.
Resalto que debe haber otra narratividad, otra forma de perdurar con ese tipo de discurso.

Y es que además, son cada vez menos los lectores de diarios. Entonces hay que ir en dos caminos, encantar a los fieles y atraer a los demás. ¿Con qué? Una calidad sincera y transparente.

Me incomoda que en algunos periódicos esté prohibido escribir la palabra “ayer”, porque eso “asesina la noticia”. Joder!! si la cosa pasó ayer, pues es ayer. Aprendamos a contar de forma que hoy se mantenga vigente.
Abajo el caliche, señores.

La tendencia en el mundo es a lo contrario justamente por las razones que esgrimes. Los periódicos tienden a tener más lectores online que de la versión en papel. Por tanto están orientando las ediciones escritas a contenido de mayor análisis y profundidad. Al lector que realmente le interesa leer con calma en papel. Ese es un punto que se discutió en la ultima reunión de la Asociación Internacional de Periódicos en moscú durante junio este año. Si encuentro el dato exacto te lo mando. Uno de mis clientes (el editor de un periódico en Uganda) fue, y me refirió un sumario de todo lo discutido…

[...] Y en concordancia con lo escrito en Tinta no es bit: [...]

A mi que me dejen mi papel. No hay Adobe, ni conjunto de códigos html que puedan ganarle al olor del papel y la tinta… ¿cómo cuernos voy a saber el resultado del beisbol si el señor que se sienta diagonal a mi en el Metro no revisa Meridiano o Líder? ¿Ah? ¿Cómo voy a recortar los avisos a los que nunca llamo, pero que igualito cuelgo en mi corcho?

Leer es un placer y me confieso: los post de mis bloggers favoritos, los copio e imprimo para leerlos del mejor modo que puedo, sobre el papel.

Así deba reescribirse cada historia, déjenme el papel ¡plis!

Un abrazo de papiro,

Write a comment