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Allí no viene el ferrocarril

Posted by LuisCarlos Díaz | Posted in Di.agnóstico, Periodismo, Venezuela | Posted on 14-10-2006

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No, el ferrocarril no viene. Lo que viene es el tren. Los carriles están puestos allí y no se moverán por un buen tiempo, porque el domingo inauguran la ruta Valles del Tuy-Caracas.
Pueden ver las notas de El Universal o la Agencia Bolivariana de Noticias, sin embargo yo puedo verlo desde mi ventana. De hecho, mi vista es el cabecero de hoy en este humilde blog. Tienen en las notas periodísticas los detalles operativos y cifras para el record.

Puedo contarles algunas cosas de la gente.

Cúa y Charallave, dos de los siete pueblos de los Valles del Tuy, contarán con este nuevo sistema de transporte que espera llevar a los viajeros en 20 minutos a la ciudad capital. No ocurre como en las películas del viejo oeste norteamericano, en las que se lanzaban los rieles del tren y alrededor de éste se establecían nuevos poblados. No. Aquí los pueblos tienen años de crecimiento, con gente que hace vida dentro de ellos y otro grupo que debe viajar todos los días a estudiar y trabajar porque en la provincia no hay tantas oportunidades.

Decir “viajar todos los días” es una falacia imperceptible para los de afuera. Es mentira. La gente viaja todas las noches. Vaya a los terminales de autobuses y verá que desde las 4.15 am están saliendo unidades a la capital. Es más, después de las 5 de la madrugada hay tráfico en la autopista. De igual forma, se le harán las 6 de la tade o las 7, 8 o 9 de la noche en los terminales de Caracas para devolverse al Tuy.

Recuerdo que en mis primeros 4 años de carrera universitaria pasaba semanas enteras sin saber cómo se veían las calles del pueblo de día. Y eso es quejarse, porque otros mártires del transporte llevan muchos años más en esa batalla contra los bostezos y el cansancio antes de trabajar.

Porque el día para los tuyeros empieza antes. Es el drama de quienes viven en ciudades dormitorios, es decir: las que poseen la mano de obra que se estará durmiendo durante el día en las oficinas de la capital. Poblados satélites: porque orbitan como un parásito, como una pulga, alrededor de un perro sarnoso llamado Gran Caracas.

De hecho, nuestro joropo “Amanecer Tuyero” no es sino una despedida. Es una canción de carretera, del madrugador por excelencia.

Entiendan que el tren no es “la gran solución” para los tuyeros. Es solo una alternativa más, digamos que avanzada aunque el mundo desarrollado lleve más de 100 años usando trenes, para el transporte masivo, una materia de la que poco sabemos.

Hay una serie de elementos estructurales que no han tomado en cuenta los planificadores de oficio. Ese trabajo que deben hacer los estadistas. Por ejemplo, la alcaldesa de Charallave dice estar graduada de urbanista aunque no ha demostrado ningún avance en dos gestiones de una pequeña ciudad que ha crecido aceleradamente sin control.

Ese crecimiento en la población, la construcción masiva de nuevas urbanizaciones para todas las clases sociales y la llegada de invasiones a la zona han colapsado los servicios que hace décadas ya eran insuficientes. No es estar en contra del “desarrollo”, pero sí del descuido en las políticas públicas. El costo de ese colapso estructural se vuelve algo tangible si se los explico así:

  • Hay más gente y habrá más gente, pero no se ha aumentado el suministro de agua, pues ésta se sigue bombeando preferentemente a Caracas. Hay racionamiento una o dos veces a la semana desde hace años.
  • Las tres calles de mierda de Charallave son las mismas de hace décadas, ya no hay capacidad para el parque aumotor ni planes de ensanchamiento vial.
  • Tampoco se ha planificado el sistema de recolección de aguas negras, ahora somos más gente arrojando basura al mismo canal de agua que no se ha graduado de sistema de cloacas.
  • Tan sencillo como que no hay cupos en los colegios. Es el negocio seguro para los colegios privados que han proliferado como licorerías y que acojen sin distingo a personal no graduado o maestros jubilados. No es un problema en sí mismo, sino la respuesta a las deficiencias del sector público.
  • Sigue sin aparecer el mentado descentralismo. Si usted revisa las obras ejecutadas en la zona, pertenecen en su mayoría al gobierno central. No hay responsabilidad del gobierno local cuyo trabajo ha sido esperar que los ingenieros del tren hagan y deshagan.
  • El cuento del gobierno local de que a la zona le espera un reapunte económico de desarrollo no se sostiene porque no ha habido mejoras en el sector industrial. Más de la mitad de las grandes empresas han cerrado desde la crisis económica del año 1996 hasta ahora, lo que ha generado un enorme índice de desempleo con años de experiencia en el ramo de la informalidad.
  • La actividad principal es el comercio, y tampoco mejorará si la seguridad no está garantizada para trabajadores a merced del hampa, nuevos carteles de droga, mafias importadas de Caracas y el apadrinamiento del crimen por funcionarios públicos. Pregúntenle a los policías si dos nuevas unidades de transporten solucionan su problema.
  • La recolección de basura sigue su tambaleo oloroso entre cooperativas fraudulentas y repartición de contratos jugosos.
  • A pesar de la construcción de centros comerciales, y la llegada de franquicias (signo de desarrollo para los imbéciles), no hay mejoras en el sector cultura para estos pueblos que no cuentan con teatros, salas de cine, auditorios ni museos. La llegada de compañías de cable barato a la zona desde hace 8 años ha masificado y reconvertido el consumo cultural. Fuimos jóvenes de pueblos calurosos criados con MTV, E! y Discovery, lo que nos ha otorgado un aura de pretendida globalización sin pasar de la alcabala.

Así, cortaremos la cinta, daremos un paso adelante, tenemos tren nuevo y debemos adaptarlo a nuestra vida. Ya el rumor del tren arrulla esta madrugada a las nuevas generaciones que crecerán con él. Todo está muy bonito, pero no es un logro en sí mismo cuando hay otros males peores. Porque véanlo así: El tren es una respuesta a la emergencia producida por problemas de planificación décadas atrás.

La gente no necesitaría madrugar ni comer recalentado ni ver a sus hijos solo en las noches ni tener dos grupos de amigos separados geográficamente ni gastaría tantas horas de su vida en colas y carreteras, ahora rieles, si hubiese empleo y universidades y liceos y sitios de recreación en la zona. A eso se le llama ciudad. Construir ciudad. Lo demás es mera aspiración, escenografía y falso estatus del viajero capitalino.
El ferrocarril, queridos, es tan solo un medio, no el fin. Allí viene el tren.

Comments (7)

¿Quién mejor para ponerle estas guinditas al tren que un tuyero? Tremendo el muchacho, tremendo el post, y certero. La ciudad debe ser el principio, el génesis, no la consecuencia. El tren los trae a Caracas. Fino. ¿Pero quién lleva algo para el Tuy? ¿Qué llevar? ¿Cómo repensar a ese satélite hoy tan poblado y con tantas carencias?El tren parece la guindita, pero falta el árbol.

Saludo de solidaridad de una, a veceees tuyera..

Sí… lamento que me haya quedado tan largo. Pero es mi casa.
Cada puntito es como una fuente informativa distinta.
E insisto, es lamentable escuchar a los políticos de la zona llenándose la boca y comerciando votos.
Resulta que construir una ciudad no es solo poner cabilla y cemento.

Caramba Luis Carlos, muchas gracias por añadir esta perspectiva que se aleja del encanilamiento tecnológico.

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Hola amigo. Te cuento que yo soy el responsable de todos los comerciales para televisión que has visto sobre el TREN en televisión, y por ende he tenido que estar en contacto con gente tanto de la obra en Charallave (Norte) y la propia gente del IAFE en sus instancias más altas. Ellos tienen un concepto que EN PAPEL no es malo…el fulano DESARROLLO ENDOGENO a partir de la llegada del tren. Ellos ASUMEN que con el tren, muchos caraqueños considerarán la opción de mudarse a Charallave (por ejemplo) y así comenzar el proyecto de descentralización demográfica. Pero como tu sentido común (y el mío) nos indican: eso, en la realidad, todo eso es paja. La ineficiencia urbanística nacional hace que cualquier proyecto de movilización demográfica colapse. Fíjate. El tren llega a la rinconada, y de ahí agarra la nueva linea de metro QUE AUN ESTA SIENDO TERMINADA. Preveo colapso en el futuro…. Aprovecho la oportunidad para subrayar y felicitar tu visión crítica y realista del asunto.

Top8: ;)
Rafael Velásquez: Yo no sé si sea “paja”. Sí veo que es un hecho que genera consecuencias. De pocos años para acá efectivamente se ha mudado gente a la zona. De ese pueblito viejo donde conocía a TODO el mundo quedan tres viejitos de plaza, y ahora hay gente que te para en la calle para pregúntar “dónde queda la plaza”.
No puede considerarse desarrollo que más gente viva en una zona si, por ejemplo, se siguen bombeando los mismos millones de litros cúbicos de agua. ¿Cómo los repartimos ahora? ¿Cómo los mismos tres camioncitos recogerán más toneladas de basura?
Entiendo que el tren puede ayudar con ciertos procesos como la utilización de vagones de carga para el transporte de alimentos. Pero de qué sirve si la región ha mermado su ya baja producción agrícola y no hay incentivo; de qué sirve si el parque industrial de la zona ha cerrado a la mitad. Seguiremos “exportando” mano de obra a la capital.
Por cierto, es valiente eso de exponer en público su puesto de trabajo y su opinión disidente.

Felicitaciones por dar una visión tan real de lo que ocurre en los valles del tuy, que triste es ver como la gente se conforma con tan poco, eso sin hablar de las pesadillas de los que viven en Los Teques o Caricuao que también tienen que pasar mas tiempo en una cola que en su casa

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