« Antes se dijo—Siguiente texto »
Carta de amor a tus marcas de labial
25 November 2006
Cariño, como a todos los que tienen la desgracia de cruzarse conmigo, te pregunté dónde estuviste durante los sucesos de abril de 2002 y me respondiste como nadie hasta ahora. Esta carta podrá decirlo.
Debo pedirte disculpas, pero mi ausencia por vivir en el interior del país me obliga a reconstruirme en cuentos ajenos las cosas que han marcado a este país, como esa fecha horrible de rupturas, excesos, locuras, gritos y silencios. Tengo atravesados en nudos de la cabeza, corazón y garganta muchas historias de esos días. Sin hacer distingo de colores, partidos ni consignas, he escuchado mil versiones y las llevo recopiladas, como un álbum familiar, hasta encontrar quien pueda narrarlo.
Pero te pregunté y me respondiste como nadie, cariño. Vos estuviste allí, muy cerca del fuego y la sangre… pero también dentro, delante y atrás de ellos. Y no sabes lo que me produjo en los ojos. Me contaste que estabas de un lado, a quién le importa cuál, con el que marchaste y llegaste. Hasta que con la balacera hiciste lo que desde mi distancia deseé hacer con fuerzas: cruzaste líneas para ver desde allá y desde acá lo que ocurría. Cruzaste líneas para comprobar el estado físico de los amigos en ambas trincheras. Cruzaste las líneas de ida y vuelta porque tejes y tejes fino, porque bordas una bandera hermosa por la que nadie se peleará. Esas líneas que algunos ven como murallas y nosotros vemos como cuerda floja donde se equilibran tensiones.
Soy un extraño romántico, lo siento. Me tembló el pulso reconocer una marca identificatoria. La seña para no ser tocada por las balas, las sospechas o las peinillas fueron las rayas de labial rojo en las mejillas, un detalle que en cuatro años de recopilación nadie me había relatado. Quizá porque sólo he hablado con gente que cree pertenecer a un solo lado del conflicto, gente que cree que sólo hay una manera de ver y sentir al país. Vos fuiste más allá. Y tus mejillas que hoy adoro en todos sus colores, se pintaron para jugar a la complejidad que ahora nos agobia y nos apasiona.
En ese momento no temblé realmente pensándote, sino algunas madrugadas después cuando revisaba fotos y videos sobre ese día. Vi con más detalles las 19 muertes de chavistas y opositores derribados por francotiradores que aún siguen libres. Luego, para acentuar el horror, reparé en dos chicos brillantes de sudor contando entre boqueos cómo le zumbó el plomo de cerca. Ambos tenían rayas de labial en el rostro. Fue allí que me estremecí con el poco miedo que en ocasiones me aborda. Corriste el riesgo de cruzar barreras y ganaste una carrera contra la incomprensión que nos divide en buenos y malos.
Tal vez sea retorcido o esté lejos de la razón, pero me reenamoré de vos y me hiciste mucha más falta, aunque no te conociera entonces. Lo reviví desde tu presencia. Me desviví por vos.
Por eso espero que llegue a su doble destino esta carta de amor a tus marcas de labial, porque sin ellas quién sabe si hubiese conocido tus labios hoy, el mejor refugio para la paz del inquieto. Es inevitable esta correspondencia. Amarte es más fuerte que un golpe de Estado o un vacío de poder.
******
pd: hoy y mañana, los dos candidatos que creen imposible su derrota estarán concentrando gente en Caracas para sus cierres de campaña. Sé que estarás en ambos, así que ten mucho cuidado y sigue recogiendo cuentos. Aléjate de las cifras infladas que dirán “quien la tiene más grande” y cree en la existencia del gentío. ¿Quieres saber qué piensa José Ignacio Cabrujas de las elecciones? Mañana domingo por aquí.
Technorati tags:
Elecciones, Elecciones3D, Marchas, 11 de abril, Amor, Cobertura electoral, Venezuela
Blogalaxia tags:
Elecciones, Elecciones3D, Amor, Venezuela, Marchas
Otros artículos en Periodismo de paz:
- Transparencia
- La propiedad privada en Venezuela
- Héctor Mujica limpiando la escuela de Periodismo
- 11A: “A mi hijo le dieron un tiro ese día”
















JC, excelente post! me gusto mucho, acerca de la caída del servidor de CANTV pues te respondo por aqui porque tengo problemas de conexión con el mail de 3D, será posible se se caigan las conexiones? no hay que ponerse paranoicos… pero uno no sabe, si el 11 de abril nos quitaron lo que estaba pasando y hace menos de 1 mes se tumbaron la microondas de Globovisón, pues no sé que pensar, esto amigo es una LUCHA DE TRENES QUE NO DESEAN PARAR y eso si da mucho miedo.
besitos
CARI
Muy bello este relato-carta. Muestra la tragedia desde dentro, desde quienes la padecieron y la siguen padeciendo.
Un abrazo, Luis Carlos
Te he comentado alguna vez que tus escritos son maravillosos? Pues, carajito…, tus escritos son maravillosos. Otro comentario de mi parte esta de más.
Todo lo mejor para ti, siempre.
Justo ayer me preguntaba cómo te verías tú enamorado…
Justo hoy pensaba que quería conocer a esa loquita que te había robado el corazón y que debía de ser justo así de inconvencional como vos…
Vengo de leerme tu post y me doy cuenta de todo.
Sos lo que sos y lo que no conocía.
Ella es lo que pensé y lo que me alegraría.
Es que, leyéndote, me dí cuenta que R (a quien hace no mucho decías desconocer por su manera de amar) y tú se parecen mucho: él me ve de mil colores y tú ves las mejillas de tu amada llenas de todos los colores… Deben ser vicios de la profesión.
Falta ver cuando los vemos, tortolitos.
A ver como nos va a salir a nosotros el cuento de las elecciones y claro a los presoneros del desastroso gobierno que tenemos.
Cari: Creo más en la incompetencia que en la alevosía. Estemos pendientes.
Laura: Gracias, amor. Ustedes son de mil colores. Tantos como los que puedes ver en la película El Submarino Amarillo. ¿Hay algún color en este mundo que no aparezca en esa peli? Sí, el de los ojos al despertar.
Álvaro: espero que en algún momento puedas ver esta recopilación de videos. Vamos para 5 años y aún no hay respuestas sobre los sucesos de abril. La Comisión de la Verdad fue desarticulada por diputados chavistas y opositores porque ponía en juego sus intereses.
Silma: Vayan para ella los piropos. Uno solo es “una pajita al viento”..
Trimardito: Te invito a escribirlo. Claro, espero que no tenga punto final.
Wow! Que hermoso! Te felicito!! Y a ella también!!
Bello, bello… qué talento tienes y qué suerte que ese talento esté allá y no en otra geografía. Un abrazo dakhaíta.
Quiso la buena fortuna que fuese un espacio amplio, así que apoyada contra la puerta y respirando muy hondo para corroborar que mi percepción no estuviese jugándome una mala pasada, volví a oler y estuvo allí el primer regalo.
Confieso que su aroma, reposa en algún punto entre la oreja y el cuello, allí donde posarse en un abrazo, que huele igual si es de día o es de noche. Y quiso la buena fortuna que lo primero que extrajera del sobre fuese una carta de amor, por la que, en buena lid, se espera en silencio.
Unas lágrimas sellaron el recorrido por las líneas, a lápiz, con todas las combinaciones contenidas entre unas aes con forma de escarabajos Volkswagen y unas zetas desordenadas; con unas ies de puntos disímiles -lunares, rayas, acentos- y unas virgulillas más bien rectas.
Creo en el poder generativo de las palabras, creo que de verdad en la vida vamos despertando de algunas amnesias circunstanciales y de repente, en una noche de mucha lluvia, mientras sorteas lagunas con viejas disparatadas, descubres que es posible amar de sopetón, sin aviso y sin protesta.
¿Puedes incluirme? Somos unos románticos extraños.
Un abrazo epistolar,
El entrecruce entre lo público y lo privado….
Tan bello tu escrito..
Hola… como ves vuelvo a escribirte después de haber jurado que no lo haría más…pero…nunca me cansaré de rogarte y de pedirte que a pesar de todo espero que algún día me perdonarás. No… no mires al pasado que ya ha quedado atrás el pasado que encierra la huella de mi culpa yo bien sé que es algo que nunca olvidarás pero pensando en eso… y en eso nada más
con esta carta quiero que me disculpes.
Yo sé que fui culpable… de muchos errores que paso en nuestra vida pero te juro en serio que todo fue el producto de mi adversidad del amor que te tuve por eso ahora,… te ruego una oportunidad que me des de brindarme tu amistad y perdones el error que talvez tanto daño que te cause.
He pasado mis noches en horrible cautiverio y a la vez esclavo de mis malos pensamientos llenando de pesadillas las horas de mi sueño vivir sin ti y sin tu perdón… Hoy me siento como un zombi en un convento y abrumado por mis penas y tormentos
Te ruego que aunque sea por un momento pienses algún día regresar a mí.
Sé que nada ya puedo jurarte pues se que pensarás que te juro en vano y aunque tienes razón para quejarte pero esta vez quisiera demostrarte que a pesar de todo… se que puedo demostrarte confianza y amor y me tengas siempre al alcance de tus manos.
Quizás tú pienses que te pido demasiado porque yo en lo más hondo te ofendí pero creo que ya he sido castigado
por vivir tanto tiempo alejado de ti .No…no puedo acostumbrarme a tu separación las noches son eternas… los días imposibles.
Cuando recibas esta carta… no la deseches, ni la tires en tu cesto de basura que tiene la Pc porque mi alma… aunque alma perjura
te sueña te busca te anhela… te delira porque soy como el loco que se mira en el espejo del arrepentimiento…tú mujer que tanto amé… con ansia espero que me perdones… de rodillas si quieres te lo pido y con esta carta… con sólo dos palabras me despido
y esas palabras mujer… son… TE QUIERO.
Enrique