Warning: opendir(\\hmfsw\web\dtcwin000\periodismodepaz.org\public_html/wp-content/plugins/contact-form-7/modules) [function.opendir]: failed to open dir: No error in \\hmfsw\web\dtcwin000\periodismodepaz.org\public_html\wp-content\plugins\contact-form-7\settings.php on line 94
2006 diciembre 31 | Periodismo de paz
Síguenos en twitter: @LuisCarlos

Blogueros, una clase social

Posted by Luis Carlos Díaz | Posted in Blogs, Di.agnóstico | Posted on 31-12-2006

19

2006, año de blogs, participación en la red, conformación de comunidades, discusiones latentes, congresos buenos y malos para debatir sobre la red y sus implicaciones, tejido de vida real y digital, acceso y uso a tecnologías, gentíos, sobre todo gentíos. Tú como personaje del año, aunque sea una concesión. Un saludo a la bandera de la web 2.0.
Tú como mi sujeto de encuentro. Tu espacio como mi puente hacia otro mundo posible y reorganizado por tu mente, que funciona a tu tiempo y tu espacio. Espacio que en pocos clicks y muchos barridos de ojos puedo apropiarme.
De información a conocimiento sólo hay un paso que se decide poco más allá de la mirada del lector.
Y en el tránsito de pings, actualizaciones, chispas del mundo que superan el umbral de “lo posteable”, muchos signos se quedan por el camino. ¿Adónde van a morir los blogs? Esos personajes efímeros que parecen morir tras cada texto, aunque parezca también que vayan a tomar un respiro en su actividad en tiempo real.
¿Adónde van a morir las identidades digitales que de poco o de nada se fugaron nuevamente a otro espacio?
¿Cuántos son y fueron?
200 millones de ex-blogueros alrededor del globo conforman una legión que aumenta cada día. El abandono temprano de amores o concepciones no concretas es un inevitable. Una suma de lo que no fue, de buenas y malas intenciones, de intentos vagos o enormes valentías, porque hacer silencio también puede ser valiente. Pero la masa de blogs que se sumergen hasta los confines del caché de Google, esa inmensa memoria que guarda en su fondo tanto bit caduco o abandonado, se amontona como el placton destinado a ser petróleo y quemarse en tu motor.
Qué quemaremos nosotros en esta combustión de año que impulsa a seguir. Qué alimentamos, además del conocimiento en la red que crece exponencialmente cada día.
Y además, cómo quedamos nosotros en la tarea de verlo, si es que ser un trochito de grama no impide que nos veamos como parte de la selva.
Perdidos en el espacio. Encontrados en nuestros click. Voces que hablan en simultáneo. Y algunos dispuestos a oír, a abrazar el sentido de las palabras. Palabras de otros, o de nosotros.

Pasen una buena fiesta de fin de año y recibamos al que viene, porque parece que le adelantamos las agujas de ganas por escribirlo. De sumar se vive.