Tienes un blog. Tengo un blog. Tenemos un espacio para hacer(nos) y ser(nos) parte de una comunidad. Un colectivo. Un otro gentío (cada uno que defina de qué tamaño lo quiere o lo necesita).
Con capacidad para comentar y ser comentado. Leer y ser leído. Proponer y ser debatido. Y crear alianzas en torno a la defensa de los girasoles, las libertades individuales, o el derecho de las palabras a ser bien usadas. También sirven para cuadrar encuentros y conocer gente, nada más sabroso que la realidad. Por eso se despliega la capacidad de movilización, que depende directamente de lo atractivo de la propuesta, las exigencias de esfuerzo para cada miembro de la comunidad y el grado de compromiso que estos tengan.
Algunas movilizaciones han resultado efectivas para estas comunidades electrónicas cercanas, y es bueno capitalizar esa experiencia. Unas como los banners, las cadenas y memes, o las campañas en pro de algo: te exigen algunos clicks, que teclees como quien se rasca una picada con gusto y que tus ojos recorran pantallas como estas para encontrar la humanidad y la virtualidad de otros.
Otras experiencias como los encuentros de blogueros en Barquisimeto, Caracas, Maracaibo, el bar de la esquina o la casa de fulanito, aunque requieran salir de casa, despegarse del monitor y respirar aire de afuera, se han llevado a cabo sin mayores problemas, y resultan altamente gratificantes para los participantes. Además, el cara a cara sirve para darle sustento a la identidad. Hay un sujeto de piel que nuclea las cosas que otros han disfrutado en formato digital.
Otro nivel ha sido convertir la blogosfera en fuente informativa. Y no me refiero a los plagiarios que hacen su tarea buscando en Google. Sino los que han convertido este ecosistema de gente dispar y diversa en un tensiómetro de opinión pública, en laboratorios de ensayo, o en club de amigos para referencias laborales y académicas. Así hay blogueros que han recibido propuestas de trabajo, matrimonio, entrevistas, ponencias de foros, conciertos, coordinación de eventos, asesoría de modas, diván de psicólogos y apoyos virtuales de depresiones reales. Solo por haberse tomado el tiempo y la dedicación de expandir su existencia y hacer que coexista su yo terreno, amarrado a una ubicación geográfica y una práctica de vida, con otro yo que flota, navega y naufraga por la red. Sin divorcios ni esquizofrenia (al menos entre los normales).
Así regresamos al terreno de la movilización. La capacidad de hacer algo más allá en colectivo y obtener resultados tangibles. Es la participación motorizada desde este medio, pero con incidencia en los fines físicos.
La pregunta era: ¿Si NoticieroDigital.com llamara a una manifestación pública de sus usuarios, podrían llenar una calle? ¿Y Aporrea.org, solita sin Chávez, se atreve con una avenida? ¿Y nosotros en la blogsfera?
¿Y esa movilización para qué?
· Pues para debatir la Ley de Infogobierno que promueve el diputado Luis Tascon y que puede significar algún cambio para los infociudadanos usuarios de Internet en este país. Positivo o negativo, su participación e incidencia lo dirá. Se trata de acceso a la información y utilización de tecnologías.
· Para ser parte de espacios de articulación de cambios como los Comités de Usuarios y Usuarias de la Ley de Responsabilidad Social de Radio y Televisión. ¿Saben ustedes cuántos Comités están defendiendo por vías institucionales (no mediáticas ni simbólicas) al canal RCTV? Ninguno que yo conozca. ¿Por qué? Porque nunca se preocuparon por participar de manera real, sino en la calle para desfilar frente a una cámara. ¿Que un Comité opositor no puede hacer nada ante un Chávez encumbrado y omnívoro? Piensen en 10 o 100 o 1000 comités coordinados y actuando por vías jurídicas… su interlocutor no sería Marcel Granier, que perdió de antemano, sino pueblo en la calle… chao RCTV. La historia podría ser otra, como apuntó Jogreg con esta alternativa de participación. ¿Cuántos Comités están exigiendo hoy mayor calidad en el canal VTV? ¿Por qué no hay campañas para el cáncer de seno en los medios de comunicación? ¿Por qué las escuelas de Comunicación Social de la UCAB o la UCV no tienen un observatorio de medios o su propio Comité?
· Para quitarle o reafirmarle el miedo a los que están convencidos de que un Estado que controle la compañía telefónica CANTV, limitará y censurará el uso de Internet. Porque en lugar de tocar la puerta y preguntar, la red se ha llenado de chismes de pasillo que no aclaran nada. Como si la oscuridad y la tensión fuesen sitios buenos para vivir.
· Para registrar en la web y poner a disposición pública las experiencias de participación en los Consejos Comunales de cada una de nuestras comunidades. Como nos avisa Reste@dos, los Consejos son un gran espacio en el que se debatirá el futuro de tu zona. No es correr ni encaramarse, sino apostar al conocimiento.
Las oportunidades no se han acabado. Y no importa realmente el número, pero si somos más, es más sabroso.