Por ahora no nos han censurado
Posted by LuisCarlos Díaz | Posted in Ciudadanía, Infociudadanía, Política, Venezuela | Posted on 17-04-2007
8
¿Alguno sabe lo que es la Gran Muralla China? Es un cortafuego que impide o restringe el flujo electrónico de los contenidos que la censura oficial del país oriental no quiere que se difundan. The Great Firewall of China es una aplicación que permite ver a qué páginas la censura china le pone silenciadores para que los internautas no accedan.
Por allí lo decían: hacer periodismo es decir algo que alguien poderoso no quiere que se sepa. Pero más que periodismo hablamos de la libertad de expresión de cada uno de los ciudadanos que habitan en este mundo. Derecho a informar, y también derecho a buscar y recibir la información deseada. Mucho camino pendiente hay en esta senda de la formación ciudadana en todo el globo. Infociudadanía.
Lo leo a través de Olga, cuyo blog dice el programa que no puede ser visto desde allá. Y Otro mundo es posible, que como Periodismo de paz ha pasado el test de la Muralla, avisa que importantes páginas como la Wikipedia o los resultados de google han sido bloqueadas desde allá.
De inmediato busqué por los amigos de Global Voices, cuya producción sobre libertad de expresión es bastante prolífica y al parecer no tiene restricciones de aquel lado del mundo.
Pero eso, una muralla, un impedimento, pone a cualquier productor de contenidos alerta. Pensar que en época de libertinaje de la información en Venezuela, de emocracia pura y dura, las potencialidades han sido usadas con fines de batalla política, lastiman por el desperdicio. Porque podemos discutirlo, pero nuestras propias murallas parecen responder más a la falta de garra. Por ahora no nos han censurado por decirlo.


Siempre son interesantes las discusiones sobre libertad de expresarse.
En un contexto me suena a “éramos felices pero no lo sabíamos” cuando resulta que malgastamos las posibilidades comunicacionales que tenemos a mano en esfuerzos superficiales o demasiado dispersos para lograr cosas trascendentes…hasta que se pierden esas posibilidades a mano por la vía de la censura…o por la vía del desgano y la apatía.
Cuando se nombra la censura pareciera nombrarse una fuerza imposible de vencer, definitiva y absoluta.
Yo no creo que sería, si sucediera algún día que deseo nadie tenga que vivir nunca, algo tan terminal. Mas bien representaría una demora, un enorme obstáculo para que la información igual se esparciera, se regara.
Recuerdo Gandhi…un micrófono y una corneta vejuca…y cambió el mundo.
Por él, seguro que hoy tenemos muchos más Gandhis resonándole en los oídos al mundo.
Un abrazo!
Es uno de los puntos que más temo que en algún momento se puedan dar en nuestro país. Tengo la impresión o la ligera sospecha que el Estado o algunos de sus intengrantes ven en Internet un poderoso enemigo. (Ay los blogs…)
Fíjate que en un principio quieren aplicar unos filtros anti-porno. Pero resulta que dichos filtros censuran hasta la Biblia. El filtro la ve sumamente pornográfica. Igual a Jung y millones de libros…
¿Por cierto a cuál barra enloquecida o grupo de vándalos de la blogosphere estás?
por ahora. Por ahora. Busca acerca de la ley de convergencia y veras. El asunto viene por lo que dice el enigmatico. Peo la cosa viene.
Espero que siempre de los siempre te podamos leer….
Un beso.
Petrusco: “para que la información igual se esparciera, se regara”… porque el agua horada la piedra. De a poco, gota a gota, encontrará un camino para fluir.
Tío Enigma: los militares tienden a ser amantes de la pornografía. Y por lo visto ahora también de la Biblia. Recuerde que antes de militar fue monaguillo. En la blogosfera estaré con el bando que esté contra mí. Por ahora me invitaron al FUBB: Frente Unido contra Bloggers Balurdos. Me lo pensaré.
Luis: También decía Bersuit Vergarabat que “se viene el estallido”, y al final llegó.
Noemi: Muack!
Claro, lo que viene es eso. Muerte, silencio, destrucción. ¡Viva el heroísmo de los blogueros, carajo, ínclitos mártires cuyas 50 visitas diarias incomodan horriblemente a la dictadura!
¿Te imaginas que pase algún evento sideral imprevisible y el gobierno no censure a ningún bloguero? ¡Horror!
¿Qué otra posibilidad de vivir alguna emoción fuerte tendrán ciertos blogueros, como no sea la esperanza de convertirse en perseguidos sin necesidad de despegarse de la maldita computadora?
Yo en su lugar me lanzaría de una vez la campaña: “Chávez: jódeme, mándame a la Disip, para poder convencer a mis panas de que soy un elemento peligroso e incómodo para el rrrrrrégimen”.
José Roberto: jajaja, pues sí. A eso le llamaban La Metáfora del Sádico y el Masoquista: el masoquista goza con que lo pateen, el sádico goza con el que el otro sufra.
El masoquista dice “pégame”.
El sádico, como es sádico, dice “no”.
Unos periodistas dicen “encarcélame”
El Estado ha dicho “no”.
Chávez dice a Bush: “invádeme”
Bush no hace nada.
Yo sencillamente estaba hablando de mis posibles lectores en China. Por ahora pueden leerme, pero a la Wikipedia no. Tropicalizarlo es problema de cada masoquista.
…“Pensar que en época de libertinaje de la información en Venezuela, de emocracia pura y dura, las potencialidades han sido usadas con fines de batalla política, lastiman por el desperdicio. Porque podemos discutirlo, pero nuestras propias murallas parecen responder más a la falta de garra. Por ahora no nos han censurado por decirlo”.
Claro, te referías a China. Casi no quedan dudas al respecto. Casi.