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Dígame de dónde salen esas balas

Posted by LuisCarlos Díaz | Posted in Periodismo, Venezuela, Violencia | Posted on 15-05-2007

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Foto de renar.gov.arLa noche caraqueña, que lleva arrullándome 2 años, tiene un ritmo extraño que nos son tambores ni susurros sino disparos. Aquí en el centro de la ciudad suena a plomo todas la noches, y es tan maldito que ahora cuando viajo a sitios tranquilos me cuesta dormir.
Si a eso le suman que los bomberos del distrito metropolitano están cerca de mi casa, podrán saber ustedes que tengo una extraña bitácora nocturna de las emergencias capitalinas.
¿Pero de dónde mierda salen tantos tiros?

Es obvio que las escupen las pistolas, y los gatillos los mueven gente con ganas de matar. ¿Pero quién paga esa industria? Porque ojo, no soy especialista en materia armamentística, pero una caja de balas parece costosa, y además su flujo e importación está regulada por el Estado. A menos que se reconozco que además de ese flujo, hay una hemorragia de municiones que no han podido parar aún.
En las noches me pregunto si tantas balas son necesarias. Les resultará sádico, pero son cavilaciones de un somnoliento madrugador: ¿tan mala puntería tienen estos malandros? ¿Tan barato les sale a ellos gastar el peine de una automática en menos de un minuto?

No sé qué pensar. Me cuentan que durante el velorio de mi primo, los malandros de Charallave descargaron muchas veces las armas. De todos los tipos y calibres. Se las pasaban como pipas de paz para que cada uno echara un tiro al aire. Todos armados, todos en acción. Mejor apertrechados que la policía.
Estos valles de bala resultan una paradoja. Hace algunos años que está suspendido el porte de armas y requiere de una actualización: pagaron por los criminales todos aquellos que estaban legales y bajo reglamento su porte. Sin embargo el hampa no acata órdenes del Estado, mientras que la ciudadanía a veces sí. Resultado: no hemos bajado los índices de violencia, homicidios y “ajustes de cuenta”.

Por otro lado, el Estado no ha revelado, tal vez porque no sabe, por dónde entran tantas municiones al país. Tampoco se sabe por qué las pruebas forenses de balística en Venezuela son tan precarias y lentas, si ya deberíamos ser una potencia mundial en esa área, mejor formados que CSI.
¿Quién revende eso y se los pasa por las narices a los organismos de seguridad? ¿Por qué aparecen granadas de mano en los velorios de malandros capitalinos, ataques guerrilleros en la frontera y hasta dentro de las cárceles? ¿O por qué a mi papá le abrieron fuego hace como 12 años con una metralleta de combate que le volvió un colador el carro?
Alguien definitivamente no hace bien su trabajo, y no son los malandros, que están cada día más fuertes.
Díganme de dónde salen esas balas.

Pd. Si a alguien le sirve. Aquí está la Ley de armas y explosivos, y la Ley para el desarme