Cadivi y el “cómo mierda se hace”

Me dicen:¿Alguien conoce el know how de nuestra institución cambiaria?

Siguen pasando los días, tenemos un viaje cada vez más cercano y la página de Cadivi sencillamente no funciona. No es porque el sistema designa determinados días para las cédulas de identidad (cosa que es una locura), no es que esté restringido el servidor a horarios absurdos como de 3pm a 10pm (otra locura además injustificable), ni que seamos parte de los ciudadanos criminalizados por una institución ineficiente.
Es que sencillamente la única vía para pedir el cupo de dólares para salir del país, que no es un regalo sino una garantía que nos tiene que brindar el Estado luego de restringir el mercado cambiario hace 5 años, es una página web deficiente y colapsada que no atiende de forma oportuna.
Eso es un problema para la ciudadanía y para los interesados en hacer seguimiento de aplicación de Gobierno Electrónico en Venezuela. El segundo caso es un placer académico que asumo a ratos, pero el primero es un dolor de cabeza con úlcera porque tenemos que ir a un curso universitario en el exterior y el sistema lo impide, lo prohíbe y restringe en nombre de su ineficacia.

Además, el cinismo de un sistema mal concebido te obliga a comprar el pasaje y demostrar que sales del país para luego intentar aspirar ¡oh, ciudadano cucaracha siempre sospechoso! a unos méndigos dólares anuales.
¿Es que esa gente no entiende que quienes tienen poco dinero no pueden darse el lujo de perder el viaje por no tener luego los dólares aprobados? Porque shhh, el otro dólar está vetado nombrarlo en los medios de comunicación. Ese no existe. No sólo es imposible para mi bolsillo, sino que es una ilusión de los carajos pagados por la Cía para gritar “se compran dólares” en La Francia, frente a la fastuosa Asamblea Nacional donde se aprobó la Ley que hoy restringe la libertad económica de los ciudadanos venezolanos.

El control de cambios nos tiene jodidos a la clase media. A la clase alta, como comentaba una ultrafabulosa amiga, el cupo anual de dólares sólo le sirve para comprar un par de zapatos. A la gente con maletines esa vaina le da igual. Es a nosotros que el peso de la burocracia nos cae y nos dificulta lo que debería estar diseñado para ser fácil. Si antes se podía comprar por Internet hasta 3000 $, hoy son sólo 400$, esa medida afecta a todos por igual. Si antes eran un joven con una cuenta bancaria, sacabas una tarjeta prepagada y podías hacer tus transacciones. Hoy debes aplicar a una tarjeta de crédito con todos los requisitos que eso conlleva.

Se acerca la fecha y nadie nos da respuesta por el No-Trato de la institución cambiaria. Cierran todas las puertas analógicas para dejar la otra al azar de un servidor que nunca es suficiente. Creo que nos tocará hacer cola a las afueras y esperar a que algún funcionario público tenga la amabilidad de escribirnos números en los brazos con marcador, como si fuésemos reses, como hacen para repartir el pollo en el Mercal de mi pueblo, para aspirar ¡oh, ciudadano cucaracha que sales del país! a un cupo de dólares que no están regalando sino que se paga bolívar sobre bolívar.

Así las cosas: ¿Alguien sabe cómo se trata con Cadivi? ¿Alguien sabe cómo funciona el sistema? ¿Puede alguien decir si la indignación también es sólo un lujo reservado a ciudadanos del primer mundo? ¿Cómo hace la generación que no sabe nada del uso de Internet? ¿Has escrito también un artículo sobre el tema?

Pd: Los burócratas justifican la medida diciendo: “El control evita que el proceso de devaluación desemboque en una inflación descontrolada y garantiza el acceso a los bienes básicos (alimentos y medicinas).”
Y resulta que en 5 años la moneda se ha devaluado, la inflación ha aumentado de forma descontrolada y los bienes básicos están en escaseando.

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Jugando al periodismo en la Venezuela electoral. Glocal | Tejedor de redes | Facilitador en temas de nuevas tecnologías, periodismo digital, ciberactivismo e infociudadanía | 1/2 del Hangout político | BOBs 2013

21. enero 2008 by Luis Carlos Díaz
Categories: Infociudadanía, Política, Venezuela | 24 comments

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