« Antes se dijo—Siguiente texto »
En Venezuela parece que nos aburre la paz
13 April 2008Llevo meses pensando que en Venezuela la paz es un concepto que nos aburre. Debe ser por eso que estas semanas el Gobierno ha apoyado a China mientras acusa al Dalai Lama de ser otro agente pagado por la Cía.
Dentro de nuestras fronteras hay gente, mucha gente, que cree que es necesario el conflicto para lograr cambios. Unos planean acabar con todo rastro de capitalismo (y de los capitalistas) para festejar sin problemas el Socialismo Rentístico Petrolero, y por el otro se piensa que con una bomba en Miraflores, un tiro de gracia u otra insurrección militar basta para salir de Chávez y acabar con todos los problemas.
Es una absoluta ladilla vivir caminando entre trincheras. La paz consensuada nos aburre y es difícil hablar de hacer un periodismo que ayude a desescalar el conflicto político y social cuando hay gente con ganas de caerse a trompadas en la calle.
Crece la dificultad cuando el discurso del Poder no concilia ni negocia ni reconoce diálogo porque no reconoce interlocutores.
Los que estudian el conflicto como una oportunidad para las transformaciones entienden que debe haber canales para resolver problemas, instituciones, trabajos por la construcción de confianza. Pero en Venezuela eso es accesorio. La paz es que nos dejen tranquilos aunque el costo sea el arrase del otro o la indiferencia sobre su desgracia.
La situación es que como las formalidades estorban, y mucho más cuando una nueva hegemonía política está buscando petrificarse en el poder, no hay institucionalidad para la gestión de los conflictos. No hay Asamblea Nacional, ni Fiscalía, ni poder Moral o Ciudadano que sirva para mediar conflictos sociales básicos como la inequidad, la injusticia, la impunidad y la violencia.
La ciudadanía en estos casos, tras años de proceso político para aprender a ser gente, sigue considerando que como espacio público y de participación nos bastan las urnas electorales y los medios de comunicación para dirimir diferencias… o peor aún, para generar ganancias del terrible ejercicio de aumentar aún más la polarización política.
Parece que periodismo de paz no es construir esos escenarios, sino describir primero en qué terreno se va a proyectar.
- “La paz había muerto al amanecer”
- Periodismo en Venezuela: entre el mentado equilibrio y la neutralización
- Sobre los resultados y Venezuela en el 2007
- Discutamos sobre el matrimonio homosexual en Venezuela
















Te siento “cansado”. Y me entristece. De alguna manera siempre le das la vuelta a las situcaiones para, junto a la misia, como la llamas ponerle optimismo a la cosa (sea cual sea esta).
Pero la verdad nos dá en la cara: la opisición solo busca donde falla el oficialismo, y ellos no paran, en la figura del Presidnete de buscar batallas, enemigos guerras.
Pero seguimos los que creemos que el final será pacífico y que lo “peor” no llegará, porque aunque cada vez lo digo con un tono mas bajo, sigo creyendo que no somos Cuba. Un saludo.
Para darle la vuelta, como dices, te comento que no estoy cansado, pero sí es bonito empezar a decirle a cierta gente, a ciertos políticos y a ciertos habladores: “¿Sabe qué? ya estoy cansado de la gente como usted”
Creo, querida Martha, que lo que he tenido en los últimos meses ha sido un proceso de indignación cada vez mayor y cada vez más divorciado de la lógica polarizada.
Así que sin rollos, sólo espero no ser un Olavarría a los 25 años… espero que sea al menos a los 35.
A mí lo que me produce todavía más tristeza es ese asunto de la NO definición, uno no sabe dónde es que está parado. Fíjate los de la oposición se quejan de que no hay libertad de expresión y el gobierno dice cómo que no? aquí se puede decir lo que usted quiera. Quién está preso por eso? Y es cierto. Pero es que preso deberían estar algunos por difamación. Eso no es libertad de expresión.
Hay un juego, amigo, sucio de la política, que ellos están jugando: gobierno y oposición. Para Chávez, es conveniente seguirle el pulso a los “argumentos” de la oposición. Eso le mantiene ardiendo el fuego de la confrontación. Y a él le gusta eso.
Si yo fuera la oposición, la única forma de destruir a Chávez, sería ignorarlo. Por completo ignorarlo. Ni para bien ni para mal: sencillamente no existe.Hablar del clima, de los cujíes de Falcón, de los médanos, de esas cosas y de nada más.
Chávez no lo aguantaría: ese ego es arrecho!!
Saludos