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Hablando de interculturalidad con una Pemón
14 April 2008
Almorcé hoy con María Isabel, una amiga de la etnia Pemón que conocí en la Universidad Indígena de Venezuela, más allá del río Orinoco. Vino a Caracas, entre otras cosas por un pequeño congreso de interculturalidad en el que me dice que sacudió el avispero.
María Isabel trabaja en un colegio de Fe y Alegría en Santa Elena de Uairén, bien lejos, donde tocamos con Brasil. Desde allí trabaja con niños y niñas criollas y de algunas etnias indígenas, mayoritariamente Pemón por la ubicación, y para ellos prepara las olimpiadas de lectura, que convoca a escuelas de la región (bastante lejana y rural, para los que no sepan lo que es la Gran Sabana).
Es interesante ver a las más jóvenes leyendo en castellano, portugués y pemón con soltura, lo que ha requerido la necesidad académica de tejer muchos conocimientos y enfrentarse a la diversidad en un minúsculo pueblo. Hermoso, ¿no?
El cuento de hoy era, y para eso abrí está ventanita de escritura, que en medio del congreso le objetaron a María Isabel su carácter de anarquista, de salía, de revoltosa y sacapiedras. Porque mi amiga se bate a duelo por las cosas que cree y no se detiene ante las autoridades, bastante tiene con eso de ser líder, ser mujer y ser indígena, en una sociedad donde las segregaciones se suman. En eso comparto el cariño y el respeto por la Isa, que es una belleza.
++ Es que me dicen que me meto donde no me llaman, que planteo discusiones donde ya ellos tienen todo arreglado. Que no me conformo con su conformidad. Dicho de forma venezolanita: dicen que soy una metida.
++ ¿Y cómo se diría eso de forma pemona?
++ Pues no se dice, no existe una forma para decirlo. Sencillamente nosotros somos así por naturaleza, así que ese carácter no sirve para describir a nadie.
Y esa fue la mejor clase de interculturalidad que me han dado en las últimas semanas. A ver cuándo me voy a dar un paseo a los territorios pemones.
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Saludos Luis Carlos:
El lenguaje indígena es tan rico en imágenes y tan poético y hermoso, que asombra.
Pero estoy pensando en eso que escribes al final; no existe una palabra para significar la expresión “metida” “entrépita” de lo cual se desprende esto de que el lenguaje es reflejo exacto de quienes somos y las realidades en que vivimos.
Claro que sí, More. La lengua indígena (y me atrevo a decirlo en forma general pese a mi ignorancia) es bastante rica en imágenes.
No me he metido con otras lenguas, pero ocurre con los pemones que son unos poetas ambulantes. Esos coños no hablan sino en metáforas, y más bien hay que hacer silencio cuando se logra comprender lo que dicen, porque resulta de una belleza tan directa, sencilla y cercana que asombra.
Recuerdo una frase “para no olvidarlos”, que tradujeron textualmente como: “nunca nos saques de tus ojos”. Son unos poetas, definitivamente.
Con Mari descubrí que la sinceridad y la confianza propia de su gente naturaliza lo que para nuestros códigos criollos es censurable: hablar con la verdad.
Hablando de poesía, te paso el incansable texto de Gustavo Pereira:
Sobre salvajes
“Los pemones de la Gran Sabana llaman al rocío
Chiriké Yetakú, que significa Saliva
de las Estrellas; a las lágrimas Enú Parupué,
que quiere decir Guarapo de los Ojos, y al Corazón
Yewán Enapué: Semilla del Vientre. Los waraos
del delta del Orinoco dicen Mejokoji
(El Sol del Pecho) para nombrar al alma.
Para decir amigo dicen Ma Jokaraisa:
Mi Otro Corazón. Y para decir olvidar dicen
Emonikitane, que quiere decir perdonar.
Los muy tontos no saben lo que dicen
Para decir tierra dicen madre
Para decir madre dicen ternura
Para decir ternura dicen entrega.
Tienen tal confusión de sentimientos
que con razón
Las buenas gentes que somos
Les llamamos salvajes.”
Ojalá Isabel no se detenga ante tanto obstáculo y no se canse nunca de ser “metía”, solo por complacer y quedar conforme. Mi ignorante y avergonzado aplauso para ella
Así es Luis, hablan en metáforas y qué bellezas!! Tengo entre mis alumnos a dos niños “wayús” Me encanta hablar con ellos, no les doy clases pero suelo hacerlo. Sabes qué, son los únicos estudiantes que me tutean. Pero ese “tú” de ningún modo es “irrespeto” o una fata de conciencia de rol. En esos niños 12 y 13 años ese “tú” es completamente poético.
Con ellos pienso aprender algo del idioma. Pero difícil es o eso me parece.
He leído el poema… excelente, fuerte la verdad.
Pero esa otra metáfora, “nunca nos saues de tus ojos” coño me tiene fascinada.
Ya te contaré de esta experiencia, o lo dejaré en mi blog
una vez termine este asunto “obligatorio” de la interculturalidad.
Un abrazo.