Cómo escoger candidatos de base
Posted by LuisCarlos Díaz | Posted in Periodismo, Política, Venezuela | Posted on 08-05-2008
3
Sólo Hermes el Iluminado sabe cómo hará el chavismo esta vez para escoger sus candidatos a alcaldes y gobernadores.
La agenda de la urgencia presidencial siempre ha dejado de lado la elección desde las bases, la consulta pública, los cuadros regionales y la descentralización del poder. Por eso los gobernadores, alcaldes, diputados y diputadas que responden a la línea oficial (que en Venezuela controlan la mayoría casi absoluta en el Parlamento, y tienen una holgada mayoría en Estados y municipios) han sido escogidos desde el Palacio de Gobierno. Todos, los buenos y los malos, los traidores y los inútiles, han recibido la bendición de Chávez y se tomaron la fotito con él para hacer sus campañas y recibir de forma automática, por la fuerza del partido de Gobierno, el apoyo popular militante.
¿Por qué es importante este asunto? Porque gente como Alfredo Peña, Bernal, Tarek William Saab, Juan Barreto, Luis Velásquez Alvaray, Luis Tascón, Acosta Carles y tantísimos otros personajes, están o estuvieron en el poder sólo porque Chávez así lo impuso desde Miraflores.
Recuerdo una elección que fue pervertida con los famosos “Kinos de Chávez”, que eran listas para que la gente votara por numeritos de los “candidatos revolucionarios”, sin pensarlo, sin evaluarlos, sin ser elegidos desde las bases.
En otra ocasión el chavismo votó por “Las Morochas”, otro método perverso de control de poder según el cual divides a tu partido en dos, haces a la gente votar por ambos y éstos se quedan con la mayor cantidad de puestos en la Asamblea Nacional, jodiendo el sistema de Hondt que procura la “representación de minorías”, pensado para darle cabida a más voces dentro de instituciones que deberían mostrar pluralidad política. Lo que es ilegal en otros países aquí fue legitimado por el Tribunal Supremo de Justicia.
Así que vamos a otra contienda electoral. A estas alturas, ya hay alcaldes y gobernadores que tienen dos periodos gobernando solamente porque el Presidente mandó a sus bases a votar por ellos, sin evaluar su desempeño, sin que el partido, el pueblo o las contralorías les pidan rendir cuentas.
Quizá el pueblo se canse un poco de que la democracia participativa signifique que desde Caracas les participen por quién van a votar. La situación incomprensible en estos momentos es que hay tanta libertad y tanta democracia en este país, que Chávez prohibió a los miembros de su propio partido postularse a estos cargos hasta que ellos decidan quién será. Le están cortando la cabeza al que se adelante en la salida a la carrera.
¿Cuál será el criterio esta vez?
Respetar la fulana “decisión de las mayorías” debería pasar primero por respetar a las mayorías mismas en su derecho de elegir y deliberar. Fue evidente que el astrólogo Iluminado de la televisión no les sirvió para predecir que perderían el Referendum para la Reforma Socialista de la Constitución, como pasó en diciembre. El precio de la imposición, por más que el presidente quiera radicalizar nuevamente el país y amenace con una guerra en caso de perder algunas gobernaciones, será la duda de los electores.
Qué rudo es escuchar al Presidente de tu país decir que la gobernabilidad es tan débil que su partido debe “barrer” e imponerse en todos los espacios, so pena de desatar una guerra civil contra los Gobernadores de oposición que ganen en algún Estado. ¿De qué democracia hablamos entonces?

