El problema de tener tetas de verdad
Posted by LuisCarlos Díaz | Posted in Periodismo | Posted on 11-05-2008
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A mi novia le dijeron en una tienda de ropa femenina que su problema era que “tenía tetas de verdad”, y por eso no iba a encontrar camisetas o blusas que le quedaran bien. Es decir, el problema no era la talla de la ropa, sino que actualmente la estructura fisonómica de las prendas ha aumentado desproporcionadamente. Hoy vas a ver vitrinas y hasta las tallas S vienen con airbag incorporado.
Con el cuento de que cualquiera con incomodidades de autopercepción y cuatro mil bolívares fuertes se puede poner bajo la piel unos 600 u 800 centímetros cúbicos de suspiros, las tiendas se adaptan y dejan por fuera al mercado minoritario… el de las “tetas de verdad”. Habrá que buscar tiendas de verdad, con vendedores de verdad y diseñadores de ropa para gente de verdad, porque hoy la tendencia es otra que nos lleva al bisturí como purificación.
No me voy a poner en la onda de persignarnos porque “el espíritu” y “el santo” de las chicas se esté inflando cada vez más. El problema no es la libertad sobre el cuerpo, sino que además tengas que aguantarte las imposiciones del mercado y la exclusión. Y no es un asunto de ideología política o económica, porque como comentó el tío Khandika, hasta las chicas del PSUV se ponen sus tetas socialistas. Incluso una vez el inefable alcalde mayor de Caracas, Juan Barreto, propuso crear (con ese humor tan intelectual que lo caracteriza) la “Misión: Caracas Te ‘Tas Poniendo Buena” en una rueda de prensa, para que la alcaldía diese bonos a las mujeres de escasos recursos que se quisieran aumentar el abismo del escote.
El problema está cuando el marco del deseo femenino, que es respetable y defendido, pueda estar siendo empujado cada vez que las vallas en la calle, las ofertas de créditos bancarios, la industria de la moda y el incomprensible arquetipo de la fulana belleza de la mujer venezolana susurra y exige que más mujeres opten por el quirófano como atajo. De las tetas puestas a las tetas impuestas hay una buena discusión de distancia.
Al comentario de pasada de mi novia, se le sumó el texto “ropa discriminatoria” de Kasabe. Algo se traen entre manos: se está convirtiendo en un problema tenerlas de verdad. Esperemos que no sea extensivo para los derechos de admisión.


