Elección del nuevo Colegio Nacional de Periodistas
Posted by Luis Carlos Díaz | Posted in Periodismo, Venezuela | Posted on 17-06-2008
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El jueves 19 de junio serán las elecciones para renovar autoridades en el Colegio Nacional de Periodistas en Venezuela después de diez años.
Me envían una nota que se pregunta:
“¿Sabías que en la sede de la seccional Caracas hay dos obsoletas computadoras que ni siquiera tienen capacidad para correr Internet?
¿Sabías que la cotización mensual individual es de Bs.F. 2?
¿Sabías que en la seccional no hay ni siquiera una fotocopiadora?
¿Sabías que en Caracas hay más de 6 mil afiliados?
¿Te imaginas lo que podrían hacer 6 mil periodistas si todos decidieran trabajar por su gremio?”
Y a continuación remiten la lista de aspirantes a ganar la Seccional Caracas del CNP, de los que apoyo a mis amigos de la Plancha 69: Hernán Lugo Galicia (“¡Dáselo a Ñapi!”), Laura Weffer, Alejandro Botía y Cecilia Caione. Espero que no lleguen detrás de la ambulancia, y ya sabemos que será difícil ganarle la elección a otras planchas con mayor capacidad de arrastre por exposición mediática y entubamiento globovisionario.
Hernán Lugo Galicia comentó dos cosas bastante inteligentes cuando se hizo la presentación oficial de todas las planchas: la primera es que obviamente los periodistas más interesados en ocupar los espacios de poder del gremio son los colegas que cubren la fuente política, quizás juntarse con esa especie termina permeando en las aspiraciones del periodista. Lo otro es que no se van a andar con el discurso etéreo y soñador de recuperar el respeto por el periodismo y los periodistas, o lograr la unificación de todo el gremio (detesto cuando en los discursos electorales enfatizan vainas falsas como “Todos, Siempre, Nunca, Debemos”) más allá de las diferencias políticas. Basta con recuperar una infraestructura gremial que pueda actuar por los suyos y facilitar el camino para lograr reivindicaciones laborales y revisiones en el ejercicio de la profesión, con independencia del Estado y los propietarios de Medios. Eso ya es suficiente trabajo para los que vienen.
Me preocupa que en la lista de “preguntas para inventivar al voto” se haga tanto énfasis en los insumos materiales del Colegio como espacio físico y no se hable de la necesidad post-mortem de recoger los pedazos de lo que quede y recomenzar los debates sobre el estado de la prensa y sus constructores del cotidiano antes de quedar obsoletos también. Esperemos que el 19 de junio logre movilizar a unos cuantos periodistas, sobretodo a los que no han tenido ninguna vinculación con el gremio porque éste no ha actuado en los últimos años. Si el problema es que se van a pelear por los cascarones y las propiedades del Colegio entonces póngale una bomba y terminen de implotar, o vendan los corotos y repártanselo entre los dolientes… pero lo importante es no perder la perspectiva de forjar un nuevo gremio que atienda la complejidad del presente.
Por una decisión incomprensible de “las autoridades” de esa institución caduca, los observadores de mesa y colaboradores sólo podrán ser los profesionales colegiados, así que no podremos participar en la jornada (y los medios capitalinos quedarán desiertos, porque piden 20 observadores por plancha).
Se ve casi segura la victoria de los panas William Echeverría y Alonso Moleiro en el circuito nacional. Espero que tengan el tiempo para dedicarle al asunto que reivindican tan apasionadamente, y tengan el guáramo y la fortaleza para calmar un poco los ánimos del ala más beligerante del antichavismo que se mueve en su misma plancha. Poco favor le hacen al periodismo venezolano y a los espacios políticos gremiales gente con ánimo beligerante que se anota en este porta-aviones del entusiasmo electoral.
El oficialismo por su parte no sorprende. Ante la imposibilidad de ganar estas elecciones, o de sentarse en la misma mesa a conversar con sus colegas de la otra acera, prefieren deslegitimar la existencia misma del CNP y pensarse replantear la Ley del Ejercicio del Periodismo y saltarse la oportunidad del consenso en el Código de Ética. Llevan muchas semanas de discusiones y he visto algunos puntos en común con los más sensatos del calificado por ellos “periodismo opositor”. Falta que hace el diálogo sincero y no esta apropiación de espacios-trincheras.
Es el mismo conflicto político pero en otros espacios y con actores que ahora sí tienen el protagonismo acorde a la circunstancia: los periodistas ante su propia administración de poder. ¿Se mantendrán las trincheras o podrán reconvertirse en una gente distinta a la que han sido?
pd: me pongo a la orden para las discusiones sobre nuevas tecnologías y competencias del periodista y el debate sobre la colegiación obligatoria con previa universidad para el reconocimiento de un oficio que no amerita tanta burocracia.

