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País a veces inexplicable

Posted by Luis Carlos Díaz | Posted in Ciudadanía, Urbanismo | Posted on 19-07-2008

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Petare desde San Blas
País a veces inexplicable
- Pero a esas casas por lo menos llega el correo, ¿no?
- Nop.
- ¿Cómo no? ¿Y cómo les llega la cuenta de la electricidad? ¿Y la cuenta del agua?
- No les llega la factura.
- ¿Entonces esa gente que vive allí no tiene agua ni electricidad?
- Dije que no les llegaba la factura, no que no les llegara el servicio.
- ¿Pero entonces quién paga eso?
- El Estado. Los servicios públicos son del Estado, esos barrios tienen allí décadas.
- Ah, pero entonces sus gobiernos eran socialistas y populistas desde hace mucho tiempo, ¿no? Al menos ahora hay teléfonos celulares y televisión satelital.

Retoño de flores para el periodismo de investigación

Posted by Luis Carlos Díaz | Posted in Periodismo | Posted on 19-07-2008

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Por un lado el periodismo de investigación intenta destapar algo muy gordo que alguien con poder no quiere que se sepa. Por otro lado, con el nivel de desfachatez y la montaña rusa de la cotidianidad política, Venezuela es un país de muchos cabos sueltos. Tenemo muchos titulares de prensa, pero pocas ideas son labradas hasta el fondo. Mucha valla publicitaria y poca obra ejecutada.

A veces nuestro periodismo es tan pobre de contenido como nuestros gobernantes, no se le pueden pedir peras al horno. Sin embargo hay momentos en los que alguien tiene cojones (pero sobre todo ovarios) y se atreve a tomar un cabo, a jugar con estambre y seguirle la pista a una sola cosa. Aparta los arbustos, confirma algunos datos más allá de la cómoda declaración oficial y destapa el mierdero que se esperaba ocultar bajo la alfombra.

La reacción de Cilia Flores, presidenta de nuestra Asamblea Nacional, cuando la periodista Cecilia Caione publicó que una parte de los nuevos empleados de la institución eran familiares suyos, no hace más que demostrar que la noticia tiene la razón. El nepotismo al descubierto en una sociedad históricamente nepótica no es una gran noticia, pero sí lo es cuando un gobierno quiere guardar las apariencias y de pronto se interesa por lo que publica un diario que mil veces ha tachado de golpista y agente de la CIA. Cilia Flores se cree ungida de un poder especial para abusar de su micrófono e insultar periodistas y no rendir cuentas a la nación. Y además se vale de la mejor argumentación de la clase chavista que carece de argumentos: el insulto. Hay apoyo a Caione en grupos de periodistas, incluso en Facebook, pero se espera más incomodidad de parte de la ciudadanía. No sólo se les ha dado puestos de poder y presupuesto a familiares de la presidenta de la Asamblea, también se ha despedido mujeres embarazadas y a trabajadores regulares desobedeciendo la legislación que los ampara.

De alguna forma las cosas deben volver a sorprendernos, deben indignarnos, porque dejarlas pasar nos haría un poquito más viles, más cómplices de la corrupción y la opacidad en un Gobierno que quiere ser revolucionario… al final, nos hace un poquito más cabrones, y así no se construye un país. Sí, somos una sociedad injustamente nepótica a muchos niveles, pero de alguna forma hay que empezar a decir no.

No, Cilia Flores. Parece que el periodismo siembra retoños de investigación para fumigar un poco la hierba mala como la tuya. No son “mercenarios de la pluma” los que dicen que el rey está desnudo.