Ley Habilitante: las 26 nuevas leyes de Chávez y un pueblo que no participa

Gaceta con las leyes de la Ley HabilitanteArtículo de opinión dominguero.-
Quizá otro día sea distinto, pero hoy explicaré el significado de nuestra Democracia Participativa y Protagónica según promulga la Constitución con un cliché viejo: Chávez es el protagonista de todo y él nos participa cómo son las cosas. Como muestra, el regalito del día jueves, cuando fue tan importante lo que dijo en casi 2 horas de cadena como lo que nos ocultó a todos.

Me senté a escuchar a nuestro Presidente porque iba a reunirse con los colegios católicos populares y quería ver cómo iba a resolver la deuda de 9 meses que tenía el Estado con ellos. En lugar de una conversa donde las partes podían hablar y llegar a acuerdos, nuestro Presidente PopStar hizo un acto televisivo (porque lo mediático desde 1992 para acá es lo suyo). Fue un ejercicio de capitalización de la educación popular, como si la pobreza fuese su franquicia a explotar y las mayorías aún empobrecidas de este país los consumidores de sus McProductos. Vimos a AVEC y a Fe y Alegría, gente que tiene muchas décadas dando educación allá donde el Estado no ha cumplido su obligación e impartirla, gente cuya misión cristiana en esta vida, antes que las promezas de una próxima, son las reivindicaciones de los más pobres y el compromiso con una educación de calidad, los vimos cómo tuvieron que escuchar durante tres horas a Chávez perorar sobre la muerte de Bolívar, el socialismo y su profunda fe en la Teología de la Liberación (o lo que él tergiversa por Teología de la Liberación), con llamada telefónica al nuevo presidente paraguayo y todo.

Fin del acto: pagará lo que debía la burocracia del Ministerio de Educación desde el año pasado cuando lo comandaba su hermano. A cancelar una deuda y reconocer la lucha de los docentes de Fe y Alegría, él le dice “dignificar”… y trata de llevarlo a su terreno ideológico. En algún momento debió o deberá entender que Fe y Alegría está haciendo revolución desde mucho antes que él la pensara, y la seguirá haciendo sólo si él no la estatiza, como quisieron algunos burócratas al retrasar los pagos para ahogar el presupuesto de las escuelas. Las protestas lograron su cometido, aunque costó.

Todo ese acto luego pasó desapercibido para los grandes medios que se quedaron con el titular de “la nacionalización del Banco de Venezuela“. La chequera petrolera es tan grande que ahora el Gobierno hará el buen negocio de comprar un buen negocio, un algo que ya funciona. Qué genial es la inventiva de nuestros burrócratas que dicen construir un país comprándolo hecho en un súpermercado.

Pero lo más importante de ese jueves fue lo que no dijo. Lo que desapareció de su discurso para no existiera. Nuestro Presidente estuvo más de 3 horas encadenado, transmitiendo a través de todas las televisoras y radios del país, dándonos las migajas de unos milloncitos para unos hogares de cuidado diario, la compra de un banco, y nos estaba ocultando que horas después, en la noche, le metería un palo en el orto al poder legislativo de Venezuela y aprobaría de un sólo golpe, sin consulta, sin participación popular, sin trabajo de la Asamblea y sus excelsos diputados, 26 leyes nuevas. Así, así, así, así es que se Gobierna.

Si algún amigo extranjero, de esos que no entiende a Venezuela y sus locuras no sabe de qué hablamos, hay que decirle que todo se hizo dentro de las leyes. Todo fue legal. En Venezuela tenemos una ley que le permite a nuestro Congreso cederle sus responsabilidades al Presidente de la República por un lapso de 18 meses. Es decir, nuestra democracia ignorante de la separación de poderes le atribuye a una sola persona la capacidad de hacer y aprobar leyes sin rendirle cuentas a nadie, bajo el argumento de que “la voz del pueblo es la voz de Dios, y si el pueblo votó por alguien para Presidente, la matemática es clara”. Si a la fórmula de la deificación o monarquía constitucional le sumamos la idiosincracia venezolana, entenderemos por qué en 18 meses se presentaron las leyes de forma escalonada, desordenada e incluyeron un paquete sorpresa el último día, a pocas horas de terminar y encapillado. Y además hay gente que lo aplaude.

¿Cuál es el problema con 26 leyes nuevas si todas van en beneficio del país? Se pregutará un propagandista con carné de prensa de algún medio estadal, y las respuestas son sencillas.

1- Porque sin importar su contenido y su buena fe, esa cantidad de poder en una sola persona no es saludable.
2- Porque las verdaderas revoluciones no se decretan con papelitos sino que se hacen con trabajo conjunto, con consensos y con cojones.
3- Porque el poder popular es burlado cuando la Asamblea Legislativa que escogió para que hiciera las leyes puede irse de vacaciones mientras el jefazo hace todo por la vía rápida.
4-Porque es un atajo y así no se transita en los sistemas democráticos.
5- Porque no hemos leído ninguna de las 26 leyes, ni siquiera los chavistas sabían su contenido, pero están impresas y se deberían empiezan a ejecutar. ¿Debemos ir descubriendo de a poco lo nuevos poderes que se otorga el poder mismo?
6- Porque en el 2001 se hizo también y muchas leyes de esa primera Habilitante han sido inútiles o se han convertido en deudas históricas no resueltas en estos años.
7- Porque esa Hablitante de 2001 fue el germen del paro empresarial-sindical de unos arribistas que luego generaron los golpes de Estado de abril y diciembre de 2002.
8- Porque el Presidente inventó en 2006 que este país tenía que ser socialista y se dibujó unos motores y ninguno de ellos ha funcionado.
9-Porque en 2007 inventó hacerle reformas a la Constitución de 1999 para hacerla supuestamenete socialista otra vez por la vía rápida, y el frankenstein de 69 leyes reformadas por estética, por jalabolismo, por reaccionarios, por represores militares y talibanes del partido de Gobierno, fue derrotado en elecciones limpias y transparentes (aunque aún no tengamos los resultados finales).
y 10-Porque algunas materias a las que se les dijo que No en ese referendum hace menos de 9 meses se acaban de aprobar por esa vía inconsulta, antirrevolucionaria, poco democrática, monologante, impuesta y además injusta… porque somos pueblo y queríamos participar.

Desde 2001 alguien conveció a Chávez de que él se crece en la conflictividad y desde entonces le agarró el gusto. Es la mejor forma de no gobernar. Cómo le gusta a esta gente un enfrentamiento y preparar marchas y jugar a ver quién tiene la minoría más grande y buscarse más problemas cuando se esperaban soluciones y agrandarnos la agenda de preocupaciones

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Jugando al periodismo en la Venezuela electoral. Glocal | Tejedor de redes | Facilitador en temas de nuevas tecnologías, periodismo digital, ciberactivismo e infociudadanía | 1/2 del Hangout político | BOBs 2013

03. agosto 2008 by Luis Carlos Díaz
Categories: Política, Venezuela | 14 comments

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