Traiga a sus hijos a clases
Posted by LuisCarlos Díaz | Posted in Infociudadanía, Medios digitales | Posted on 14-10-2008
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Ya he ensayado varias clases de alfabetización digital con diversos públicos. Al que soy más sensible y para el que creo que se deben dedicar más esfuerzos es con los líderes comunitarios, con gente que tiene una gran capacidad de movilización local pero que aún está del otro lado de la brecha digital, sea porque no tienen acceso a ella o porque hasta el momento no le han visto el ángulo atractivo al uso de Internet.
Cuando le hablo a estos alumnos sobre tecnologías, redes sociales y los efectos en sus vidas, intento venderle Internet como un espacio para la interacción, para el aprendizaje continuo y para el registro público de sus experiencias. La mayoría sonríe cuando les comento que se trata de su medio de comunicación particular… y que es gratuito.
El problema es que los módulos sabatinos y jornadas de 6 u 8 horas no son suficientes. Realmente trato de no perder tiempo de aula con el conocimiento de las herramientas (mover y usar el mouse, teclear un @ en un complejo teclado) sino forzarlos a usarlas viendo los productos concretos que generan: enviar un correo electrónico, entrar a un sitio web y crearse una cuenta en alguna red social. Es mejor enseñarles a subir una foto en su perfil que ocupar media tarde en enseñar las características pixelógicas de un archivo jpg. Lo segundo vendrá, espero, por el uso y la necesidad.
Pero no es suficiente. Aprender a hacer dobles clic o los usos del botón derecho del mouse son ejercicios continuos que deben seguir en casa. Y no conseguía la forma de extender las horas de clase fuera del aula ante la imposibilidad de ir hogar por hogar tutoreando sus actividades.
Creo que he dado con una alternativa, y espero ponerla en práctica pronto. Traigo a sus hijos a clase. No sé qué experiencias se nos puedan abrir aquí, pero suena muy interesante tener a jóvenes que capten la clase a la primera y que luego deban cooperar con sus padres y madres replicando las lecciones en casa o en un ciber café. La mayoría de las quejas de mis líderes comunitarios es que hicieron el esfuerzo de comprarle una computadora a sus hijos y ahora no se la prestan, ni le enseñan a usarla. Tal vez algunos proyectos conjuntos implicándolos en el proceso educativo de sus padres sirva para mejorar las limitaciones de tiempo. Y es sencillo, todos han acudido alguna vez a que esa persona del siglo XXI, nativo digital, le enseñe a enviar un mensaje con el teléfono celular o agregarse un contacto. Es redescubrir el agua tibia, pero adaptarla al envase de unas clases sabatinas que queremos replicar.
El método está a la orden. Si algún lector curioso quiere replicarlo, avíseme de sus resultados. Si no sabe de lo que estoy hablando, dígale a su hijo que le explique.

