Vamos a votar: el fraude electoral es mitología
Posted by LuisCarlos Díaz | Posted in Campañas, Política | Posted on 19-11-2008
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Lo he explicado de muchas formas y muchos espacios. En el año 2004 el Gobierno no hizo fraude en el referendum revocatorio. Chávez ganó esas elecciones y las ganó con ese porcentaje. No hubo fraude, amiguito mitológico.
Creerle los cuentos a Tulio Álvarez, Pablo Medina o cualquier otro especimen de la galería del infortunio fue malo. Muy malo para la salud de este país. Por esa campaña de desconfianza en el sistema la oposición pagó bastante caro su abstención de las regionales del 2004 y las legislativas de 2005.
Quizás sí, en 2004 hubo fraude en el sentido que la oposición y los medios de comunicación que le servían de portavoces y guionistas defraudaron a su público cuando les pintaron un escenario irreal de victoria segura. Eso fue el 2004: un defraude.
Claro, el CNE tendría que pagar la factura del descrédito luego de que su Rector pasara a ser un cándido juez chavista en el Tribunal Supremo de Justicia. O que su segundo a bordo, Jorge Rodríguez, mostrado como el hombre más centrado e institucional del país, imbatible y escurridizo para los periodistas, se fue meses después (manejando su Audi, claro) a ser vicepresidente de la Repúlica y ahora candidato del PSUV a la alcaldía de Libertador. Pero son facturas distintas a la del descrédito del CNE y la institución, que mantiene algunos parámetros técnicos más decentes de lo que el ex rector Ezequiel Zamora imagina en sus apocalípticas profecías.
Entonces no. En 2004 no hubo un hacker ruso que cambió los resultados digitales (igual Chávez ganó en todos los municipios con votos manuales), no hubo topes en las máquinas que sumaran votos al Gobierno después de cierto número, no pusieron a votar a 200mil colombianos cedulados (joder, ¿no era más divertido pensar en un solo colombiano que pisara 200mil veces la maquinita?). No y no.
Lo que sí hubo fue una agresiva campaña social desde 2003 con las misiones educativas y de salud. Hubo inversión social. Hubo reconocimiento de ciudadanía al cedular a mucha gente que estaba fuera del sistema e hizo crecer el registro electoral. Y además hubo una cantidad considerable de encuestas serias que daban a Chávez ganador en ese referendum, sólo que no fueron atendidas por los líderes de opinión que defraudaron a su público.
No se trataba de hacer costosos y retorcidos análisis estadísticos para ver si el Referendum de 2004 tenía resultados lógicos o no. Se trataba de ser un poco estadistas y entender el país como conjunto y no como parcela. ¡Lástima! El zorro viejo de Ramos Allup sólo acertó a decir una frase ante su derrota que siempre se recordará: “déjennos pensar”. Esa cara de portero al que le han colado un golazo es irrepetible. Ese desconcierto del que se divorcia por una pelea y luego dice: ¿cómo pasó ésto?. La oposición se había divorciado del país a tal punto que desconoció largo tiempo esos resultados… y por eso se abstuvieron de votar dos meses después por alcaldes y gobernadores y al año siguiente se abstuvieron y le dieron toda la Asamblea Nacional al chavismo. Esa es la factura que paga la oposición por defraudada. El verdadero fraude del referendum de 2004.
Este año se puede votar, y además se puede controlar el proceso de totalización de resultados en todos sus niveles. Creo que la confianza ha aumentado, pero sobro todo el entusiasmo. ¿Qué pasará este domingo?


Lo que va a pasar este domingo es lo que dijo mesié Rafael Poleo, el zorro de los zorros periodistas:
el domingo no nos jugaremos gobernaciones y alcaldías sino la naturaleza de la sociedad venezolana
Y es verdad, no podemos caer en esos errores que habilmente has planteado…(aunque yo en esa época creía todavía en la utopía socialista del Gran Patriarca)
¡A por ellos no hay que ser más alcahuetes de esta locura!…y no es que los candidatos de la oposición estimulen mucho….
igual lo son las religiones, la astrología, los ovnis y pare ud. de contar… y la gente sigue yendo a iglesias, mezquitas, sinagogas, los periódicos publicando horóscopos y los borrachos y locos viendo marcianitos. Una vez que una mentira está grabada en la psique colectiva pues no hay remedio. Así pasa con el mito del fraude. No basta que uno muestre datos, datos y más datos, evidencia tras evidencia. Nada, la gente simplemente cree en lo que quiere creer. Amén.
Totalmente de acuerdo: esa es la vía, dejar de creer en mitos y exigir realidades a tudo o mundo
Um grande abraço!!!