Periodismo Venezuela Paz Noticias Informacion Periodista Politica Luis Carlos Díaz
Síguenos en twitter: @LuisCarlos

Los que nos quedamos

Posted by LuisCarlos Díaz | Posted in Fotografía, Venezuela | Posted on 07-06-2009

6

En un viaje reciente me hicieron una pregunta directa: ¿Qué tiene que pasarte para que te vayas de Venezuela?
En realidad la pregunta venía decantándose por varios cursos, teníamos días hablando de política, de lo extraño que era explicar el país y el sostenido avance de un modelo político y económico que nos va excluyendo poco a poco para dejarnos menos opciones. Las respuestas se mantienen porque la terquedad es tan inexplicable como el arraigo. Mientras haya atardeceres como éstos, el país será un lugar agradable para vivir. Los que decidimos quedarnos, estaremos aquí para contar cómo el país navegó a tierra firme o encontró el precipicio en lugar de Las Indias. Mientras tanto la nave de locos y forajidos sigue su curso.
El sol va dejando pinceladas
Imágenes de la Costa sur de la península de Araya. Estado Sucre

Comments (6)

Me ha gustado mucho leer tus palabras.
Me han producido muchas emociones…

La pregunta es muy buena, aunque muy directa. Obliga a pensar en singular, “a ti”.
Aunque la idea no es abandonar la lucha, tampoco es cuestión de echar el cuento. No puede quedar al azar el destino de todo un país, no creo que sea solo terquedad o amor a estos paisajes. En muchos, pero muchos otros lugares del mundo existen bellezas naturales tan bellas como las de Venezuela, se pueden disfrutar, admirar, sin el sobresalto del miedo a ser asaltado.
Creo que debemos armarnos mas que de arraigo y paisajes, atrincherarnos en el amor de la familia, y el calor que aun queda entre los venezolanos. Es tarea facil sentarnos a esperar que pasa, echar el cuento de los cientos de asesinados y en los miles de otros delitos que le suceden “a los demas”. Pero cuando me toque a mi cobrar la ruleta de la suerte, cuando sea mi nombre el que engrose la lista de victimas, Ya no habra tiempo para “irme de Venezuela”.
“Que Dios nos vea con ojos de piedad”

Yo mismo a veces me lo pregunto ¿Qué tiene que pasarme? Me tengo una respuesta que a mi me sirve: Tengo que poder seguir diciendo y actuando como yo quiero sin temor. Hasta ahora y pese a todo ha sido así. Aunque sospecho que cada vez será más difícil.
Otra cosa que yo me digo es no me iría al exterior a hacer algo que no quiera o me interese. Vamos que si me va a tocar ser mesero o Baby sitter prefiero hacerlo acá, dónde están mis intereses y mi gente.
Y bueno lo otro que hago o quiero hacer es vincularme más a trabajos en ONG donde se piensa y se toca más al país que trabajando para el gobierno (como sabes lo hago ahora). Además siendo editor de un portal de ONG y quien sabe si hasta periodista para otra uno termina sumando puntos para ser perseguido político…jajajaj :-)

Suscribo lo que plantea Said. La idea no es irse del país “por irse”, porque, como bien señalan sus comentarios, para sufrir los embates típicos del extranjero errante, es preferible quedarse en casa. El desarraigo, lo digo por experiencia propia, es una sensación desgarradora (y mucho más, si se toma a la ligera). No hay nada tan terrible como tener a tus afectos a miles de kilómetros de distancia. Basta conversar con cualquier inmigrante sobre este tema, y más si abandonó su país por motivos políticos, para entender de qué se trata. En la mayoría de los casos, la supervivencia fue la premisa.

Para quienes partimos con la idea de prepararnos mejor y contribuir con el desarrollo del país en un futuro próximo, el horizonte se pinta distinto. Preferimos sacrificar estos idílicos atardeceres para forjar nuevas empresas a nuestro regreso. Probablemente estaré “echando el cuento” desde otra óptica cuando vuelva, pero igual lo echaré, y probablemente con un poco más de paz interior.

De resto, creo que la vida constituye un reservorio infinito de oportunidades. Quienes quieran asumirlas permanentemente en otras latitudes, ¡adelante! Nadie dijo que la nación venezolana, la que se lleva en el corazón y la memoria, se resume en un paisaje. Es mucho más que eso.

Perdón: suscribo los comentarios de “D” y Rodolfo. ¡Mala pasada lingüística!

Creo haberte hecho la misma pregunta cuando estuve en Caracas y honestamente, me lo seguí preguntando luego de pasar 3 semanas en Venezuela. Vivir hoy en Venezuela no es fácil y uno se pregunta por qué no elegis estar más tranquilo en otro país.

Cualquiera que te conozca comprueba que son una persona especial: muy inteligente, culto, activo, muy apasionado por lo que haces, pero también con una enorme sensibilidad social y una mirada contextual que permite “ver más allá” de lo que sucede a tu alrededor.

Creo que esas son muchas de las razones por las que te quedás. Porque te sentís más útil allí, en tu país, capacitando gente e intentando abrir nuevos caminos, que yéndote a Europa o Estados Unidos a trabajar a un gran medio o una prestigiosa consultora. Esto habla de una enorme generosidad y un gran sentido social de tu parte.

Ojo, nadie te juzgaría si te fueras (como no busco criticar a quienes se van de sus países en circunstancias parecidas), al contrario disfrutaríamos de tus nuevos logros, pero la verdad es que te entiendo. Entiendo por qué hoy (al menos hoy) te quedás en tu País. Ojalá los cambios sociales se concreten y todos tengamos la posibilidad de estar mejor en nuestras tierras.

Te mando un abrazo grande y se que vas a seguir recorriendo el camino que tenes por convicción.
Vanis

Write a comment