Prendiéndole velas a Globovisión
Posted by LuisCarlos Díaz | Posted in Di.agnóstico, Medios, Política, Venezuela | Posted on 16-06-2009
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El Gobierno venezolano ha decidido acabar con la señal de la otra televisora que le es incómoda. Esa que de tan opositora y terca le impide concretar la querida “hegemonía comunicacional” anunciada hace algunos años como política revolcuionaria.
Globovisión, cree el gobierno, se interpone entre ellos y su capacidad para convencer al otro resto del país de que lo están haciendo bien. Globovisión, que lo hace mal porque hace rato se asumió como trinchera beligerante, es un planta pequeña, con poca difusión en señal abierta, que sin embargo logra unos niveles de sintonía que hacen rabiar a un chavismo que tiene ya 8 canales de televisión y no logra imponerse aún.
Pero Chávez se jugó el nombre y ya saben que él cumple. Cada vez que dice que va a hacer algo “o deja de llamarse Hugo Chávez” va y lo cumple. Las cosas firmes y a discreción, como un cuartel. La fiereza llegó al punto de amenazar a sus subalternos, al resto de las instituciones de un Estado sin independencias: si los ministros, la fiscalía, el tribunal supremo de justicia y el resto no cierran el canal, mejor es que pongan el cargo a la orden. Se trata de alimentar el poder perceptual. Como el Gobierno efectivamente no tiene el poder del país (porque no controla fronteras ni cárceles ni epidemias ni inseguridad) entonces usa su poder dirigido a objetivos de forma sobredimensionada para dar la idea de que lo controla todo.
Deslegitimar para bajar popularidad
Pero los numeritos no dan. El costo de popularidad es algo que a estas alturas del merengue no es bueno poner en juego. Así que el Gobierno, al impecable estilo de las chismosas de barrio, lleva semanas engordando un expediente grande de deslegitimaciones y ataques al canal Globovisión. En estos días los han visitado desde los recaudadores de impuestos hasta el comité de madres bolivarianas preocupadas porque Carla Angola no usa pollina. A su director, Guillermo Zuloaga, le han atacado por ser un “revendedor de autos” metiéndose en su casa en un procedimiento judicial que incluyó una ilegal cámara de televisión del Estado. Después le secuestraron el zoológico de animalitos que tenía en su casa y que, según mi papá, tuvieron que disecar para poder montar en camiones y llevarlos a un zoo-forense para ver cuándo y cómo los cazaron. Los debe tener la misma división que investigó a Bodies, Danilo Anderson y las cenizas de Bolívar.

Las multas contra Globovision han aumentado y el canal que tenía que pagar 5 millones de bolívares fuertes (2.325.000$) y que más o menos logró reunirlos con recolecciones públicas en muchas capitales del país, hoy amaneció con otra multa estadal que le eleva la deuda a 9 millones de bolívares. Porque sí. Porque el canal debe salir del aire o el presidente-comandante se molesta con los subalternos que ni siquiera le han podido aumentar el rating a su TeleShow.
A cada santo una vela
El caso más insólito lo vi en la televisora del Estado, Venezolana de Televisión, un canal de servicio público que ha sido secuestrado por el partido de gobierno. Como brazo armado mediático del chavismo (queda claro que el de la oposición es justamente Globovision) se ha convertido en el canal-ataque 24 horas.
- Mario Silva, el experto en contrapropaganda mediática de La Hojilla machaca desde su enfermizo espacio polarizante que Globovisión no informa sino que enferma. La proyección freudiana.
- El periodista de la mañana entrevistó a un experto epidemiólogo sobre la gripe A H1N1 y luego desliza muy bellamente en la mesa: ¿Si usted tuviese que hacer una alerta por intoxicación mediática con Globovisión, del 1 al 6, qué nivel le pondría? La paranoia del que estornuda odio.
- Y lo más bonito de todo. Un “panel de expertos” que analiza los efectos de los medios de comunicación en la gente (los medios privados malos, no los medios gobierneros que construyen un nuevo mundo, claro) presenta unas voces autorizadas sobre la materia. El más lúcido de ellos dice que la abuela de un amigo se murió de un paro cardiaco viendo Globovisión. Y eso, nos dicen, es un experto. Un individuo que intenta convencernos de que, aunque el acta de defunción no lo diga, la causa de muerte de “la abuela de un amigo” fue ver el canal aquel. Fin de mundo. Leopoldo Castillo puede con curas y con viejas.
En estos días todos le prenden velas a Globovisión a ver si les hace el milagro (y el Vaticano se lo reconoce) de matar a una vieja para aplicar alguna ley de sanidad psicológica pública y terminar de cerrarlo. Le rezan los opositores a ver si la trinchera se mantiene y desde allí se levanta Lázaro. Le marchan los deudos, las viudas de micrófono, los amantes de los malos tríos periodísticos (Angola-Kico-Roland / Tres para las nueve / Sábado en la noche / Aló Ciudadano), le marcha La Piedrita y Lina Ron, que los quieren pasar por la balloneta revolucionaria hace años. Como siempre, la “batalla final” de cada tres meses en Venezuela ahora se llama Globo-visión, aunque no dejamos de vernos el ombligo.


Es que el gobierno para dar la batalla de las ideas, necesita que exista una sola idea: La suya.
vale pero si aquí no se está persiguiendo a ningún medio…
¡Si hablan! no se metan con mi comandante y sus instituciones, cuidaito. Te tenemos pillao Luis Carlos, hablar mal del estado y nuestro máximo líder es “traición a la patria, traición al pueblo”.
Globovisión nunca ha sido santo de mi devoción, pero de lo que se trata acá, más allá del contenido de un canal, es de la arbitrariedad y el unilateralismo de un Estado que gobierna de manera excluyente y denuncia cualquier intento de mediar, entender y generar consenso, como una acción golpista y desestabilizadora.
Así, es imposible ganar, porque el árbitro cambia las reglas a mitad del partido.
Que quede claro, entonces, el decálogo de atropellos y la destrucción sistemática de las leyes y las instituciones, a partir del capricho de un individuo.
Una vela sería poco. Se hace dificil tomar la bandera de Globovisión por que no es sencillamente otro canal de tv silenciado, no es la simpleza de un señal diisidente menos. Se trata del camino que nos estan trazando por un desfiladero sin retorno, no importa a quien debo atropellar o pisotear. Lo que realmente importa al jefe de turno , es que su mensaje de que puede acabar con los mas poderesos, le llegue a los mas indefensos y se dejen arropar por el miedo.
Siguen calculando en Miraflores el costo en popularidad que tiene que pagar por cerrar al canal, Pero de que lo cierran lo cierran.
Ya con la imputación en un delito prefabricado a uno de sus abogados, piensan silenciar a los otros abogados. Ya le enviaron el Seniat al escritorio juridico que le hace asesoría externa.
Se moveran todas y cada una de las moradazas de ese alicate gigante mal llamado “revolución bonita”, con el único fin de callar a cualquiera que tenga la valentía de decir: Señor Presidente por ahí no es…
Creo que ponernos a decir que pobrecitos RCTV y Globovision no es la idea… Un periodismo de paz debe ver las cosas como realmente son. Es cierto que el gobierno quiere tomar el control en los medios de comunicacion hasta llegar al punto de no necesitar de ellos, pero tambien debemos ver que esos canales se han puesto en un lugar que no les corresponde. No es porque sean empresas periodisticas tienen el derecho de dar la informacion desde su particularisimo punto de vista. TODOS los medios venezolanos estan pisando un suelo que no les corresponde y en este caso Globovision esta siete escalones mas arriba que los demas. No estoy de acuerdo con que lo cierren pero ellos estan en la obligacion de reflexionar y replantear el periodismo que realizan.
[...] protestas violentamente reprimidas en China; un preso en Guatemala por un tweet desestabilizador; sanciones, amenazas y cierres de medios en Venezuela. ¿Consenso? De hecho, lo que veo es que la democracia es amenazada, en distintas partes del mundo, [...]