Llegan las elecciones por el Parlamento de la Comunidad Autónoma de Cataluña, en España, y se mueven, como dijo Galileo, la Tierra y sus pasajeros. En este caso, catalanes.
Este artículo de Terra indica que los votantes están divididos entre los 5.211.786 electores que viven en Catalunya y 108.851 ciudadanos que viven en el extranjero. Por cuestiones de retruque materno debo decir: que vivimos en el extranjero. En este link de Terra hay una buena descripción cuantitativa del proceso.
Desde el año 2001 estoy votando como ciudadano catalán por correo en las elecciones españolas, en todos los niveles que me corresponden. Hasta en las presidenciales donde se le dijo No a la invasión a Irak, y se le dijo de alguna forma No al partido de José María Aznar y al engaño del poder por el ataque en la estación de Atocha de Madrid. Mejor bambi que franquito, acordamos.
Voté por los socialistas, lo acepto, por un asunto de infociudadanía y farándula intelectual. Vi a Savater en contra del PP, vi a Almodóvar en contra del PP, vi a Sabina mandarlos a la mierda, a Andreu Buenfuente y a Pérez-Reverte hacerse eco del cabreo, al colectivo de cineastas de Hay motivo y a tantos queridos amigos con mala leche, decirle no a Mariano Rajoy, que hace un estupendo trabajo político desde la oposición.
Asumo que mi elección fue motivada por ese movimiento, no porque tuviese indicadores de gestión o fuese consciente en absoluto de la situación interna de mi segunda patria. Tampoco por filiación ideológica, porque confieso no tener la suficiente preparación académica para asumirme socialista o conservador o derechoso o izquierdista o liberal… creo que es culpa de mi ignorancia y de ser parte de esta generación noventosa que se mantuvo alejada del debate político de la crisis del bipartidismo venezolano.
Mucho menos podía plantearme una opción seria si en la situación de Venezuela, la que me ha formado como ciudadano, se ha trastocado toda noción de direccionalidad política. Aquí hasta “lo correcto” es una plastilina maleable al líder de turno, al medio emisor y al gritón que ponga las reglas en su mesa. Y lo colores partidistas se convirtieron en oportunistas frontales.
Pero hace una semana voté por Catalunya, así como hace meses le dije sí al Estatut y a la Constitución de la Unión Europea, porque me parecieron instrumentos jurídicos que podrían ayudar al desarrollo de sus sociedades (aunque muchas cosas del debate interno me las perdí).
Voté por correo tras revisar las papeletas con opciones y mañana se medirán los catalanes que pisan suelo catalán en este momento, sirva la experiencia para revisar algunas movidas mediáticas.
El diario El Mundo.es abrió un espacio que me enganchó con su diseño y su prolijidad de datos y estadísticas. Ningún medio electrónico venezolano ha hecho algo así hasta ahora. Y se supone que las elecciones presidenciales son importantes y nos estamos jugando el país. Quizá haya un interés de ambos bandos en que la situación no se entienda por completo y jueguen a la confusión propagandista.
También agregó un espacio para el humor electoral que podemos envidiar públicamente. Vean cómo han parodiado a los 5 postulantes que piensan sustituir a Maragall de la presidencia de la comunidad. No se pierdan la tortura al hombre de jenjibre de Shrek. Sobre todo porque nuestros candidatos parecen intocables, hasta que queramos bajarlos del pedestal de la reverencia.
La Vanguardia los montó a todos en una viga a pocos centímetros del suelo y logró tubear a los demás medios en su juego de cobertura. ¿Retratarlos a todos juntos? (o_O)
Asimismo, El Mundo habilitó un espacio para ciudadanos… ¿por qué no? si a veces sus análisis son mejores que los de articulistas oficiales.
También se anunció la cobertura que harán las distintas televisoras, que a fin de cuentas serán los medios más consumidos dentro de la gama de medios.
Los ciudadanos blogueros pueden decir cosas como que es un día de reflexión e insistir en ello. Y así, mil ópticas más con sabor a horchata y fragmentadas como un mosaico de Gaudí. Tanto como la existencia de partidos curiosos llamados Partit Antitaurí contra el Maltractament Animal o el de los Demócratas Descontentos.
Juan Varela versa además en multimedio sobre la neutralidad de la red y cómo hay medios para la gente y medios para el poder. Leerlo es como sumergirse en una fuente para limpiarse de tanta costra de prácticas rancias y mal periodismo legitimado.
Españoles, catalanes ¡¡salut!!
pd: aclaro que desde 2001 ejerzo el voto en España por retruque materno. En cambio en Venezuela un funcionario equivocó mi nombre en el registro electoral y tras 3 años de reclamos, papeleos, rebortame de centros de votación y hacerme sacar nuevos documentos, dejé de llamarme Rhonnie Xavier Coronel Escobar y podré votar por primera vez en vivo y directo el próximo 3 de diciembre. (y Barcelona empató 2 a 2 con el Chelsea)
Technorati tags:
Elecciones, España, Catalunya, Parlament
Blogalaxia tags:
Elecciones, Parlament, España