Hace 20 años un grupo elite de la milicia venezolana asesinó a un grupo de campesinos pescadores, los presentó ante la opinión pública como guerrilleros y quiso mostrarlos como un logro más en la política de seguridad fronteriza. Sobrevivieron dos de ellos. La comunidad, la iglesia y las ONG’s de defensa de derechos humanos cuidaron de ellos mientras el gobierno los persiguió para acabar con sus testimonios. La Masacre de El Amparo y lo que significa para la historia de este país sigue exigiendo justicia total por ese crimen de Estado.
Hace años el Gobierno indemnizó a algunos familiares de las víctimas, pero no es suficiente. Los asesinos y responsables de la ejecución siguen en libertad, impunes. Están dentro de las estructuras de poder del Gobierno de Chávez (como el exministro Ramón Rodríguez Chacín) y también de sus opositores (como el comisario Henry López Sisco, que trabajó como jefe de seguridad de Manuel Rosales). También sigue manchado el nombre de las víctimas, unos pescadores abaleados en su bote que fueron disfrazados de guerrilleros por un Estado que se disfrazaba de democrático. Los crímenes de ese tipo no tienen fecha de vencimiento. La ONG Provea está sobre la causa desde todos estos años. Demandamos que el juicio se reabra y sean juzgados sus responsables por la justicia civil.
Posted by LuisCarlos Díaz | Posted in Frontera | Posted on 15-07-2008
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Tenía 12 horas de espera en el aeropuerto de París antes de regresar a Caracas, eran casi las 10 de la noche y dormir en una silla de aeropuerto, a una hora de la ciudad luz en pleno sábado, era una pérdida de tiempo. Tomé el primer bus que salía a la ciudad y me dejó en la estación Ópera del intrincado metro de París. Muy intrincado.
Afortunadamente estaba Pao esperándome cerca del Arco del Triunfo. Pao es cocinera, así que se encargó de darme un tour de una noche por la ciudad con dos paradas para comer la mejor cocina francesa en formato bala fría.
Unos jóvenes sin nacionalidad clara, capaces de atender a miles de guiris diariamente manejando las palabras claves en casi cualquier idioma turístico, venden crepes frente a la torre Eiffel. No es sólo el símbolo, sino la generosa porción de chocolate lo que hace atractiva la masita en una noche con hambre de caminar.
Y luego sí, rematamos con unos turcos (como también les decían en Hungría) que venden comida salsosa, multisápida y del tamaño del estómago. Sólo esa cuadra me enseñó que el mestizaje europeo y la ebullición de razas es un fenómeno imparable.
Créanme que no hubo consecuencias intestinales al día siguiente cuando absolutamente trasnochado y tras una rica caminata en una hermosa ciudad vacía (7 de la mañana de un domingo) volví al aeropuerto para tomar el vuelo de regreso a casa.
Posted by LuisCarlos Díaz | Posted in Frontera, Periodismo | Posted on 21-06-2008
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Pocas veces soy generoso con mis reconocimientos a nuestro presidente PopStar por su gestión de gobierno, su campaña constante o su ánimo de salvador del mundo. Hoy le daré la razón con un tema que quizás algunos de ustedes conocen y otros ni se habrán enterado pero les interesará: la Unión Europea quiere restringir su política de tratamiento a los inmigrantes, y eso no es una buena noticia para América Latina.
Las y los presidentes latinoamericanos se han pronunciado, con sus matices pero igual rechazo. No sólo el eje del “imperialismo venezolano” =P Ecuador, Bolivia y Argentina, sino también pudimos ver posiciones similares en Perú y Paraguay… incluso a Lula y a Bachelet criticando la medida. Pero el Chávez nuestro jugó una carta pesada al decir que no venderá más petróleo a los países que apliquen las penosas medidas de la mentada Directiva de retorno de inmigrantes indocumentados contra los ciudadanos del mundo que la gran Europa no considere dignos.
No me gusta que nuestro presidente use el petróleo como si fuese la cosecha de su finca, pero se trata de política internacional y vamos al debate en bloque continental. Si carecemos de argumentos porque tenemos una cancillería inmadura, al menos tenemos petróleo y un Presidente que gusta de jugar duro así sea para levantar titulares de prensa. ¿Cómo quiere la Unión Europea que reaccionemos los latinoamericanos? Allí habló la OEA.
¿Vendrán a explicarnos cómo le van a cerrar las puertas a nuestros compatriotas y cómo devolverán africanos a sus países a morir en el horror que la propia Europa construyó allí? Perfecto, los escuchamos, con pasaporte europeo y la constancia del voto por Zapatero. Pero escuchen también lo que de este lado del mundo tenemos para decirles: no cometan este error.
* La foto la tomé en Madrid la pasada primavera. El germen de la xenofobia está por allí, oculto, pero indefectiblemente y por evolución histórica estamos construyendo otra forma de ser ciudadanos.
Este es un texto bellísimo de 1983 que conseguí hoy buscando antecedentes de conflictos en el país
“La paz estaba muerta ya antes de que estallaran violentos cada uno de esos conflicto. Antes de que rodaran los tanques y de que surcaran los cielos los aviones preñados de bombas, antes de que hablaran los cañones y los fusiles, tampoco había paz. Porque la paz, la verdadera paz, es mucho más que la mera ausencia del conflicto armado.”
“Cuando frente al conflicto que existe o que puede surgir, se plantee como solución la eliminación o sometimiento del adversario, ya está rota la paz. Frente a esa postura se hace cada vez más necesaria en un mundo cruzado por ideologías antagónicas, por cosmovisiones excluyentes, por intereses contrapuestos, la decidida voluntad del diálogo. La búsqueda de la negociación que renuncia a la obtención del todo y considera más plena la consecución de una parte, que permite una parte también para el otro, para el diferente. Hay que preferir las armas de la paz frente a las armas de la muerte para la solución de los enfrentamientos y problemas.”
“Mientras frente a la ofensa se reaccione con espíritu de venganza, mientras se piense que para eliminar la injusticia hay que acabar con el injusto, mientras se busque la paz en ese “equilibrio del terror” que asegure a los bloques enfrentados la capacidad de venganza, no hay paz.”
Quiero dejar un abrazo sincero a quienes hoy se preguntan para dónde van las cosas con la Gran Colombia. A los que dudan metódicamente de los discursos oficiales, de los partes de guerra y la diplomacia de micrófonos. Un abrazo de tranquilidad a los que se preocupan por el desabastecimiento de sentido común. Qué pasa con Venezuela, Colombia y Ecuador, que estos días están dispuestos a jugarse la estabilidad de la región para nuestra mayor incertidumbre.
Seguimos con el tema fronterizo, del que hablamos anteriormente. Este es un video sobre Merlys Mosquera, directora del Servicio Jesuita a Refugiados, que se encargan de ayudar a los colombianos solicitantes de refugio que cruzan la frontera escapando de la guerra.
Me encanta cómo desarrolla su simpatía en el video y cómo pasa de no creer que la camarita funcionara a termina con una sonrisota de esas que iluminan. Esto fue grabado a pocos kilómetros de El Amparo, después de comer una excelente carne en vara mientras en Caracas había escasez.
Frontera. Las Fuerzas Bolivarianas de Liberación no ocultan su presencia en la zona fronteriza. Es raro describir a este componente guerrillero, porque son venezolanos y dicen estar con el movimiento revolucionario. Su presencia la justifican como la protección territorial en caso de invasión norteamericana por Colombia, pero no terminan de aclarar si están financiados por el Gobierno venezolano o por el tráfico de algún rubro. Hasta en Caracas pueden ver sus grafitis.
Dicen no reclutar niños, niñas y jóvenes, como sí han hecho las FARC o el ELN. Pero sí se dedican a la “limpieza social” de determinados objetivos discrecionales. Por tantos grupos armados de lado y lado, los habitantes de El Nula se ufanan de que no haya inseguridad ni hampa común en su pueblo. Habría que ser muy imbécil para robar en un pueblo en el que no se sabe quién está ligado a qué grupo. En este panfleto sólo advierten a Jorge Rodríguez, alcalde de la zona, que no se meta en problemas y haga su trabajo. El alcalde no es un santo. Pero tampoco la ley puede tenerla en sus manos un grupo armado, por más justiciero que se autonombre.
Por cierto, el nombre para Hugo Chávez es “el comandante de la esperanza”.
Vea esta nota de IPS en la que entre otras cosas, se muestra la intención del alcalde Rodríguez de separar al Alto Apure como estado independiente. Es una lucha política por recibir más del presupuesto nacional antes que interés por resolver sus problemas.
Ese distrito que tenemos olvidado en la frontera mide 26 mil kilómetros cuadrados, por lo que es más grande que países como El Salvador, Israel o Qatar. Adentro pueden construirse fácil 3 Palestinas con brechas entre ellas para que no se toquen.
Posted by LuisCarlos Díaz | Posted in Frontera, SMS | Posted on 25-03-2007
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El poder de la denuncia resulta una tontería.
Paja que se lleva el viento cuando no hay ecos de esa voz silenciada.
Supe de uno que habló de un sospechoso tráfico de ganado
Otro identificó al funcionario público que trafica armas
Otra gritó nombres por el asesinato de su hijo
Otro hoy anónimo declamó el control territorial del trafico de gasolina
Y otro reconoció al sicario que luego lo reconoció a él, y lo despidió de un tiro.
Todos denunciaron. Todos murieron. En la frontera es tácita en la conversa la referencia a determinados grupos. Los niños le dicen “la gente mala”. En general les dicen “los malucos”.
Son como el hampa urbana, aunque más malditos.
Uniformados o no, la gente los conoce.
Pero
Si los reconoce ante una autoridad cómplice del crimen
Amanecen muertos en la vereda.
Todas las autoridades y las fuerzas de seguridad están infiltradas. Mimetizadas. Permeadas.
Por eso el silencio.
Porque la muerte de los soplones, los sapos, los boca abierta… esos que decimos valientes… no ha servido de nada hasta ahora.
Díganme ustedes entonces. ¿Quién en esas zonas en riesgo va a declararle a un periodista de la capital?
Su silencio es su vida. Porque ser un silenciado es peor.
Posted by LuisCarlos Díaz | Posted in Frontera, Periodismo | Posted on 23-03-2007
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La nena muestra su loro. Su juguete. Sus calles de tierra inundable y casas de tabla levantadas y remendadas por vecinos, que son la única patria. Estar fuera de tu país, exigiendo la condición de refugio, requiere una labor de esperanza que se retribuye en logros. Incluso antes de que los papeles lleguen a Caracas. Incluso antes de que te den una firma y sello burocrático.
Un refugiado se levanta, y trabaja. Porque el terror quedó atrás. Porque lo que fue vencido, nadie lo levanta. Sea de tabla o bloque, la casa es hogar. La patria es el futuro y eso se reconoce en el trabajo diario de quienes quieren levantarse. Así que el reconocimiento a través de la ley es solo papel y seguridad jurídica.
Barrio en El Nula, estado Apure
Frontera colombo-venezolana.
No tengo fotografía para este breve cuento. Pero seguro serían ojos de niños. Ojos de niños tristes y confundidos. No hay foto porque sencillamente la imagen es muy fuerte, y porque fue vista y oída detrás del vidrio de un vehículo.
Eran cuatro ellos. Niños y niñas. O niñitos y niñitas, porque en tamaño uno seguía a otra y ninguno tendría más de 6 años de edad. Estaban en el paso de un puentecito de piedras y sin asfalto que va a un pueblo perdido en la ruralidad del estado Apure.
La mano se les estiraba cuando pedían dinero “pa’ un jresco, un jresco”. El religioso que iba con nosotros le dijo dos o tres cosas al menos peladito y seguimos camino a la misa de las 5. Allí contó sus historias:
Mataron a su padre hacía poco tiempo por estar vinculado a uno de los grupos armados que operan en la zona. Así que la madre y sus muchachos vinieron a Caracas pero se regresaron porque esta ciudad de mierda es hostil con la pobreza extrema y los desamparados.
Al regresar a la zona y establecerse en un ranchito, los guerrillos volvieron una noche y asesinaron a la madre frente a los niños del puente.
No sólo la vieron morir como a su padre, sino que por la noche oscura y el terror y el tamañito que pueden tener cuatro huérfanos, no tuvieron otra alternativa que amanecer junto al cadáver hasta que alguien los descubrió al día siguiente.
Hoy parece que los cuida una abuela, porque el consejo de protección del niño, niña y adolescente no respondió sobre el caso, (o está muy ocupado multando humoristas en Lara). La gente que se considera vinculada con grupos armados se topa con 10 veces la burocracia que los demás en nuestras fronteras.
La abuela deja a los pollitos a la buena de Dios, o de un cura que le da un mercado que recibe puntual. Pero los cuatro huérfanos del puente siguen allí. Pidiendo para un jresco. Buscando entre las piedras y el polvo del camino quién sabe qué juguete que nunca tendrán.
Hace horas bajamos del avión. Cinco días que parecen un año. La libreta de apuntes quedó por la mitad. Es muchísimo el material por procesar. Más de 300 fotos. Videos. Documentos para el estudio. Horas de entrevista. Apoyos. Articulaciones. Nuevas camaraderías y mucha complicidad cautelosa.
La situación de frontera entre Colombia y Venezuela empapa tanto el alma que la hace chorrear. Podría pasar un mes posteando sobre eso. Así que prefiero hacerlo por posts cortos. Analizando distintos aspectos.
Vimos sonrisas de niños, tranquilidad de refugiados, tensión de solicitantes en espera de respuestas (son los más), perseguidos, temor, hogares que son refugios y amparo, vimos también el desamparo del abandono del Estado, el peligro de muerte que significa poner una mala palabra en un artículo de prensa. Seguimos aprendiendo la cautela de reservar nombres, saber preguntar y a pesar de todo, seguir adelante.
Preguntas de entrada para los posts que vienen: ¿Qué tiene que pasar para que el Gobierno venezolano asuma públicamente la presencia de Guerrilla, ELN, Farc, FBL y militares corruptos en la zona fronteriza? ¿Qué política debe aplicar el Gobierno en lugar de la omisión, el desconocimiento y el olvido del Alto Apure?