Posted by Luis Carlos Díaz | Posted in miniposts, Municipio | Posted on 07-10-2008
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El país tiene uno 95.750 km de vías para el tránsito terrestre. Sólo el 36% de ellas está pavimentada. 29% está hecha de granzón y el resto, 35% son de tierra y costumbre. Y yo me quejo de los huecos en Caracas.
Frontera. Las Fuerzas Bolivarianas de Liberación no ocultan su presencia en la zona fronteriza. Es raro describir a este componente guerrillero, porque son venezolanos y dicen estar con el movimiento revolucionario. Su presencia la justifican como la protección territorial en caso de invasión norteamericana por Colombia, pero no terminan de aclarar si están financiados por el Gobierno venezolano o por el tráfico de algún rubro. Hasta en Caracas pueden ver sus grafitis.
Dicen no reclutar niños, niñas y jóvenes, como sí han hecho las FARC o el ELN. Pero sí se dedican a la “limpieza social” de determinados objetivos discrecionales. Por tantos grupos armados de lado y lado, los habitantes de El Nula se ufanan de que no haya inseguridad ni hampa común en su pueblo. Habría que ser muy imbécil para robar en un pueblo en el que no se sabe quién está ligado a qué grupo.
En este panfleto sólo advierten a Jorge Rodríguez, alcalde de la zona, que no se meta en problemas y haga su trabajo. El alcalde no es un santo. Pero tampoco la ley puede tenerla en sus manos un grupo armado, por más justiciero que se autonombre.
Por cierto, el nombre para Hugo Chávez es “el comandante de la esperanza”.
Vea esta nota de IPS en la que entre otras cosas, se muestra la intención del alcalde Rodríguez de separar al Alto Apure como estado independiente. Es una lucha política por recibir más del presupuesto nacional antes que interés por resolver sus problemas.
Ese distrito que tenemos olvidado en la frontera mide 26 mil kilómetros cuadrados, por lo que es más grande que países como El Salvador, Israel o Qatar. Adentro pueden construirse fácil 3 Palestinas con brechas entre ellas para que no se toquen.
Posted by Luis Carlos Díaz | Posted in Municipio, Urbanismo | Posted on 22-02-2007
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Una avenida estaba en obras y varios carteles lo anunciaban. Había además de conos naranjas y luces de emergencia, varios agentes de seguridad desviando el tráfico e indicando por dónde seguir la marcha.
Algo sorprende en los carteles de la avenida que transitábamos. Uno indicaba los lapsos pautados para la reparación de la calle, que se respetan: La obra empezó tal día, equis días antes se avisó y se planificó la contingencia. Además se hacía público hasta qué día exactamente sería el operativo. Por ninguna parte había una foto del alcalde encargado, ni el eslogan del partido, ni una gran valla decía cuántos millones se gastaron en la obra
Otro cartel mostraba en formato comprensible, las vías alternas para cubrir los recorridos y las vueltas por la urbe.
Pero además, un tercer cartel avisa cuál es la página web de la división responsable en la alcaldía por la vialidad. Allí están esbozados todos los planes de reparaciones y contingencias con vías alternas previamente estudiadas para no afectar el flujo vehicular por la ciudad. Hay también un número de teléfono con línea de atención activa 24 horas que responde además cualquier duda sobre desvíos y atajos en las calles de la ciudad.

Servicios como Google Map permiten diseñar planos y rutas en segundos. La idea es pasar el menor tiempo posible en “colas”… y ellos llaman cola y embotellamiento a cualquier retraso de más de 10 minutos en la vía.
Miami, más que el perfumito alérgico que te trajo alguien, respira un aire de querer convertirse en gran ciudad. Eso se le nota y se le aplaude.