Posted by Luis Carlos Díaz | Posted in Periodismo, Venezuela | Posted on 24-09-2012
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Para las elecciones presidenciales venezolanas he preparado una serie de TwitCams en los que, sin quitarme la ropa, armo charlas nocturnas para hablar de política.
Esta primera entrega quedó bastante larga, pero su charla inicial es un resumen de nuestra historia electoral y polarizada. Al menos es una lectura del momento que vivimos y cómo llegamos hasta aquí. Como toda narración venezolana, siempre habrá más puntos de vista para contrastarlo.
Posterior al relato electoral, analizo algunos puntos sobre la campaña y los posibles resultados. La próxima cita será el martes 25 de septiembre a las 8pm (-4:30GMT) Y luego el viernes 28 de septiembre a la misma hora. Intentaré repetirlo siempre que haya material y hasta el 7 de octubre.
Nota al pie: el sistema Twitcam es gratuito, así que inserta alguna publicidad externa de la que no me hago responsable. Hay algunas incomprensibles, pero también descubrimos una tiene que ver con la campaña electoral venezolana y resulta mediocre. No le paren y sigan al video.
En algún momento de la investigación sobre los delincuentes informáticos que robaron decenas de cuentas de correo y Twitter hace unos meses, los policías encargados le dijeron al primer grupo de denunciantes que ya estaban cerca de dar con la identidad de esa persona o grupo que se hacía llamar N33. Poco después el funcionario fue mudado de cargo y desde entonces no se ha sabido siquiera en qué gaveta está llevando polvo el caso.
Lo mismo ocurrió con quienes llevaron denuncias al Ministerio Público por el hostigamiento telefónico y las amenazas recibidas del mismo grupo, se quedaron en asignación de fiscal. A paso de autoridades en campaña. De hecho la impunidad sobre agresiones a periodistas e infociudadanos es tan obscena que tampoco se le garantiza protección a los propios periodistas del sistema de medios públicos, quienes se ven en la penosa tarea de hacer manifiestos y movilizaciones para reclamar que los agreden y el Estado no hace nada por ellos. Le piden a Capriles como candidato lo que Chávez como Presidente no ha cumplido.
Alguien está sacando mal las cuentas y no somos nosotros. El bolsillo del ciudadano es limitado. Muy distinto al de los burócratas y al de quienes hablan de presupuesto público mientras manejan partidas paralelas, venden el petróleo por encima de lo planificado y engrosan las carteras con el diferencial.
La complejidad económica de Venezuela va más allá de ese suspiro llamado Cadivi, suerte de lotería donde jugamos con nuestro propio dinero y nos sale premio o beso de dementor en el extranjero. Las perversiones de la economía nacional trascienden los controles, precios, importaciones y derroche. También han afectado la percepción sobre la tecnología porque, al igual que los libros que deben entrar por mercado negro, se convierten en objeto de lujo, codiciado y ostentoso.
Alguien está sacando mal las cuentas y le dice a los venezolanos que tienen uno de los mejores salarios mínimos del continente, en este momento de 1780Bsf mensuales, 413 dólares según el verbo oficial. Sin embargo, si el cálculo es así, entonces el estado venezolano está haciendo algún negocio oscuro en materia tecnológica, porque la factura que deben pagar los venezolanos por entrar a la sociedad de la información y el conocimiento es bastante alta.
El star system criollo descubrió que el llamado a frenar la violencia y exigir la paz como un derecho es un acto subversivo e incómodo para el poder. Por eso la paz fue censurada el pasado jueves cuando la entrega de los premios Pepsi Music transmitidos por el canal Venevisión sufrió ediciones para evitar que se difundiera el mensaje en horarios de alto rating. Las amenazas sobre pasar su contenido íntegro se vieron más temprano por VTV en el programa de Pérez Pirela.
La diferencia esta vez es que el efecto de las tijeras no pudo ser controlado en redes sociales: los mismos artistas se quejaron por la censura en sus cuentas de Twitter; la empresa de gaseosas aclaró que la edición había sido una decisión de canal y que subirían a YouTube los videos completos. Los lamentos de Los Caramelos de Cianuro por el asesinato de su manager pasaron a blackout. La cuenta no-oficial que denunciaba los actos de censura en la planta se regodearon con el hecho público. Pero además también el episodio sirvió para que desde el público digital se criticara a los artistas que sistemáticamente han hecho silencio por los casos de payola y otros excesos de la industria.
Los medios digitales sinceran, transparentan y exigen coherencia a todos los actores. Si a alguien le molesta la censura en un canal que no le pertenece, lo mejor es que fortalezca sus propios espacios digitales y apueste por la autonomía. Seguramente el star system no esté preparado para el salto, pero las audiencias, ya al otro lado, no se sentarán a esperar.
Crédito: Luis Carlos Díaz. Foro Social Mundial 2009
Ha pasado apenas la primera semana desde que la oposición venezolana liquidara por consenso la frase: “no tienen una cara que la represente ni un proyecto-país que los aglutine”. Sin embargo la campaña sacó los colmillos. Nos preparamos para vivir el año más interesante en la historia política contemporánea. Será una montaña rusa. En una semana los jugadores han mostrado sus cartas, las amenazas de confrontación están en la mesa, se asomó la artillería jurídica, burocrática y represiva a la mano, y las partes asumen posiciones para un ajedrez en terreno accidentado.
Como hemos visto, la campaña se decanta entre una polarización conflictiva y una ruptura de un modelo agresivo de imponer las cosas por otro que se desentienda del lenguaje de la violencia mientras teje una nueva forma de crear acuerdos sociales. Sin embargo la comunicación y la información no son solamente un campo de juegos, son también los lubricantes y misiles de muchos procesos que se desarrollarán en los meses restantes hasta las elecciones.
En palabras del camarada Chomsky:
“La manipulación y la utilización sectaria de la información deforman la opinión pública y anulan la capacidad del ciudadano para decidir libre y responsablemente. Si la información y la propaganda resultan armas de gran eficacia en manos de regímenes totalitarios, no dejan de serlo en los sistemas democráticos; y quien domina la información, domina en cierta forma la cultura, la ideología y, por tanto, controla también en gran medida a la sociedad”.
Posted by Luis Carlos Díaz | Posted in Periodismo | Posted on 06-02-2012
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Mandan cadenas, firman un papel y lo pasan, piden insistentemente que le hagas un RT en Twitter, te amenazan con que pongas algo en tu muro si tienes corazón y creen que un trending topic va a sacar a alguien de la cárcel. Pero si hay un acto público no llegan. Es el fulano activismo desde el sofá, el comodín de los flojos, la fiereza combativa que no cederá un centímetro… detrás del blackberry. Es una oda al desgaste de la calle como espacio para la exigencia de derechos.
Son tiempos digitales en los que migran las cosas a plataformas móviles. Es más fácil atender la realidad en una pestaña del teléfono, pero se cree que es posible transformarla a control remoto. Sin embargo los inicios del “slacktivism”, o el activismo vago, denotaban más bien las acciones de pequeña escala que satisfacían al individuo pero en realidad no cambiaban gran cosa, como plantar un árbol o recoger la basura de una calle. Eran movilizaciones pequeñas que también tenían el cariz positivo del que prefiere actuar así antes de estar en un enfrentamiento directo contra las autoridades.
En la web debe privar siempre un criterio de consciencia sobre lo público que hacemos nuestro contenido. Al día de hoy ni siquiera los mensajes directos de Twitter se pueden considerar “privados”, mucho menos nuestras cuentas en redes sociales, blogs ni, en épocas de hackers con beneplácito oficial, pareciera que tampoco el correo electrónico.
La Web 2.0, en esencia, es una conversación pública en una plaza caótica y deliciosamente dispersa donde interactuamos constantemente y gozamos de un efecto que apenas conocimos hace pocas décadas con el teléfono celular: el fin de la ubicación geográfica. Uno no está en un sitio sino que está ubicable en un número de teléfono, o en el registro de sus estelas de contenidos en espacios digitales. Esa es la clave del crecimiento acelerado de la infociudadanía: existimos en otro plano sin dejar de ser nosotros mismos.
Posted by Luis Carlos Díaz | Posted in Periodismo | Posted on 10-09-2011
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Estos son algunos apuntes de mi ponencia sobre migraciones y periodismo en el 9º Foro de Austin de periodismo en las Américas. Quise enfocar la problemática de dos comunidades vulnerables, colombianos y haitianos, así que a continuación pongo los tips del tema colombiano y algunas lecturas para profundizar. Es importante remarcar que la cobertura sobre refugiados colombianos no es sólo un tema fronterizo porque muchos de ellos también llegan hasta las ciudades y se establecen en barrios suburbanos donde pueden ser víctimas de abusos de autoridad por carecer de documentación.
Con Colombia:
Compartimos una frontera bastante extensa (2220km). Una de las más calientes en cuanto a flujo en el continente.
El territorio es bastante disímil y va de la selva amazónica, los llanos de apure, las montañas andinas y el desierto guajiro. En cada uno de ellos hay diferencias culturales que incluso conforman una identidad “fronteriza” que integra sin conflicto la colombiana y la venezolana.
La frontera es un lugar lejano tanto para Caracas como para Bogotá, y en ninguno de los dos países hay un especial foco de atención para estas zonas salvo la defensa de territorios, alguno de ellos por la explotación petrolera y carbonífera.
Hay una migración colombiana tradicional que lleva décadas enviando oleadas de ciudadanos de un país a otro producto de la violencia y el entorno económico. Se calcula que en Venezuela hay más de 4 millones de ciudadanos colombianos pero que saber diferenciar entre los que cambian de residencia por motivos económicos y los que lo hacen por violencia. Estos últimos podrían tener también el estatus de “refugio” por razones humanitarias.
Posted by Luis Carlos Díaz | Posted in Periodismo | Posted on 22-08-2011
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Nuevamente se ofrecieron a la venta los teléfonos celulares ensamblados por el Gobierno venezolano para masificar el acceso a tecnologías en el país. Segundas partes podrían ser buenas. Incluso doblemente vergatarias. Sólo falta que nos echen el cuento de por qué los modelos anteriores no cumplieron con las expectativas.
Cuando el mejor vendedor de Venezuela muestra un producto y lo ofrece, se vende. Si la oferta se renueva, será fresca y rapidamente olvidaremos la deuda anterior. Pero con los Vergatarios 1 vale preguntarse, ¿por qué en 2009 se ofrecieron 600 mil celulares para llegar a un milón en 2010 y no se lograron? Si los recursos fueron aprobados, o al menos anunciados al país ¿dónde se quedó la producción prometida? Las notas de prensa de entonces (Día de la Madre 2009 y un año después) muestran que al mercado venezolano no llegó la cantidad de teléfonos ofrecidos. Esperemos que la promesa actual sí pueda cumplirse.
Otras discusiones del mundo tecnologíco es si es posible considerar “producción nacional” algo que es producido en China y ensamblado en Venezuela. En el caso de los automóviles, por ejemplo, sí se considera así, por lo que es válido el término endógeno. El problema ideológico surge cuando esa piezas y diseños provienen de industrias que no cumplen con estándares de fabricación socialistas cómo se le propone al empresariado venezolano. Por el contrario, tienen en su espíritu la misma estructura explotadora, maquilera y violatoria de la dignidad humana que se denuncia de las marcas más capitalistas del mercado Made in Asia. ¿O no? Puede pasar lo mismo que con los electrodomésticos chinos, las armas rusas, el café nicaragüense y los pollos brasileros, que por querer construir el socialismo en Venezuela, destruyendo su aparato productivo, se está beneficiando la industria capitalista de otros países. 2+2.
La imagen tiene la magia de engañar al resto de los sentidos. Llega incluso al corazón que guarda fotos dedicadas, o al sentido del equilibrio cuando la línea del horizonte está un poco inclinada. La imagen, sobre la que está basada gran parte de la cultura, es un soporte que contiene gran parte de nuestra memoria y además dibuja elementos nuevos e inexplorados a los que nos “asomamos” así estén impresos en papel o se muestren en pantalla. Con eso se construyen la televisión y las revistas. Hasta allí todo normal.
Por otro lado la gastronomía ha tomado cada vez más espacio en medios de comunicación. De un tiempo para acá los chefs son estrellas de programas, reality shows, entrevistados fijos de revistas dominicales y los estudios de cocina viven un crecimiento increíble. Un sociedad sibarita gana terreno y se entroniza otro elemento cultural hermoso a la vista y que además despierta pasiones más primigenias: la comida.
Lo que empezó seguramente en los libros de cocina con fotos hermosas, en los que la imagen casi despedía aromas mientras se leía la descripción de la receta, se nutre de nuevas sensaciones sensoriales como las de Adriá, los recorridos de Anthony Bourdain y las cámaras con macros impresionantes.
Es en ese recorrido de pupilas que saborean, se dejan provocar y activan el sistema digestivo, que se despierta el fenómeno de la Comida Porno, o el Food Porn, como lo conseguirá en Internet. En realidad no es algo nuevo que haya comida presentada con una estética atractiva. De hecho en Venezuela tuvimos la muestra de que un programa de cocina podía ser una pieza de museo audiovisual cuando aparecía Kristina Wetter, su sonrisa y los encuadres de una dirección de arte exquisita. Pero eso era apenas sensualidad sugerida, lo de ahora es sencillamente pornografía y lujuria en un plato bien ensamblado.
Situación del periodismo venezolano. Deudas de los medios de comunicación privados. Rol de los medios públicos y qué cosas podría hacer un ministerio de comunicación e información.
Posted by Luis Carlos Díaz | Posted in Periodismo | Posted on 27-06-2011
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Se requiere rendirle culto al lenguaje (la lengua española, los lenguajes visuales, el diseño, lo que sea que necesites para contar cosas). Se necesita un afán sincero por aproximarse a la realidad de manera compleja para desentrañarla. Necesitas pasión y don de gente para saber contarle a otros lo que obtuviste. En la actualidad necesitas también apropiarte de algunas herramientas más para contar cosas: antes bastaba con una máquina de escribir y el medio se encargaba de lo demás, ahora los periodistas tienen procesadores de palabras, editores de imagen, video y audio, medios de comunicación propios en la web, teléfonos celulares, plataformas digitales para transmitir información, audiencias y comunidades cercanas y dialogantes… esa es una mochila de herramientas que no puedes despreciar.
Viene el día del periodista en Venezuela y la fecha vuelve a tomar al gremio entrampado en distintas coyunturas:
la polarización,
la relegitimación de los medios de comunicación fuera de su rol político,
la crisis de la prensa tradicional
y la convergencia digital.
Sin embargo no deja de ser una fiesta rescatar por un día la labor de quienes ejercen uno de los oficios más apasionantes: explicarle el mundo a los demás y ser el centro de reflejo de los intereses de una sociedad.
Actualmente el ejercicio profesional se dificulta porque se debe lidiar con la poca transparencia del poder, los bloqueos de la información y sobre todo la impunidad, que le rebaja capacidad de transformación social al hecho noticioso. Sin embargo no han muerto los medios ni los periodistas, y mientras más complejas se hacen las sociedades y más ruido haya en los medios, más imprescindibles se vuelven los buenos narradores.
Es por eso que a manera de agenda, podemos hablar de retos para periodistas que no quieran sucumbir en terrenos difíciles, costosos pero satisfactorios como la independencia y la profundidad.
Posted by Luis Carlos Díaz | Posted in Argentina, Periodismo | Posted on 25-06-2011
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El CNP-Caracas se traerá al periodista argentino Jorge Lanata este lunes. El foro será a las 11:30am en el auditorio de la facultad de Arquitectura de la UCV y, como en todo evento de Lanata, esperaremos declaraciones candentes y críticas descarnadas contra el periodismo servil y los políticos corruptos. Han dado en llamar al encuentro “Periodismo: una carrera bajo la línea de fuego”, y han acertado en escoger al ponente porque se trata un periodista que ha sabido emprender, fundar medios, quebrarlos, levantarse, hacer prensa, radio, televisión, documentales, videoclips, ha escrito libros de literatura, historia, sociología y aún puede ser considerado independiente en su país.
Lo divertido de tener a Lanata en Venezuela es que se topará con dos legislaciones de nueva data: el decreto anti humo de tabaco, que puede ser discutido por él, que se ha fumado los puchos en vivo en su propio programa de TV, y sigue viviendo. La segunda es la ley de soberanía política que prohíbe a los ponentes internacionales hablar de las autoridades del país so pena de expulsión y multas. Sin embargo la inteligencia del sureño está por encima de eso: basta describir la situación de su propio país, basta describir los problemas del periodismo entre los grupos económicos y las presiones estatales para entender que el gremio está igual de complicado en muchas latitudes. Imperdible y entrañable personaje. Uno de los favoritos en PeriodismodePaz desde que estrenó el documental Deuda, en 2004.
Si usted se detuvo por las atractivas fotos de las chicas que acompañan este texto, la primera parte de la misión está hecha. Si la foto engancha, alguna parte del texto quizás lo haga también. Está comprobado que las fotos de perfil más atractivas tienen más posibilidades de ganar seguidores en cualquier red social. La táctica es sencilla: se crean perfiles falsos que ganen seguidores en twitter (por lo tanto comunidad y legitimidad) y éstos multiplican y llenan la red de contenidos favorables a una causa.
Algunos de estos perfiles se pusieron de manifiesto esta semana de descenso informativo por el reposo presidencial. El cuento es así, y ocurrió en Twitter, que es como un flato en un chinchorro: es veloz e importa poco aunque algunos volteen.
A principios de semana, por esos juegos que se arman constantemente en Twitter para que la gente sume frases en torno a una idea, surgió la etiqueta #TresPalabrasquetejoden. Así la gente sumó: “No hay luz”, “Mañana hay examen”, “Esta noche no”, “Te lo dije”…
Cuando una palabra es muy popular en Twitter entra en un Top10 regional en la barra derecha de la plataforma. Hay gente que cree que eso es importante, y puede serlo, pero no siempre.
En algún momento alguien puso sus tres palabras: “Hugo Chávez Frías”, y fueron tan repetidas que se posicionaron tanto como el #TresPalabrasquetejoden. Se habrá visto la popularidad del nombre presidencial, pero al hacer clic quedaba claro que estaba asociado a un mensaje negativo. La respuesta a esa afrenta pudo darse al día siguiente, cuando el anuncio de reposo hizo que algunos altos voceros gubernamentales llamaran a sus seguidores a colocar la etiqueta #PalanteComandante en sus mensajes.
Cuando hay consenso en los grupos, escalar en ese Top10 es sumamente sencillo, por eso los medios oficiales se pagaron y se dieron el vuelto: promocionaban la etiqueta y luego se vanagloriaban de la popularidad de la misma.
Una de las experiencias más curiosas de analizar sobre las protestas que existen en la realidad y en el ciberespacio es la “Revolución de los pingüinos”. Resulta interesante porque fue una movilización estudiantil que durante el año 2006 logró cambiar parte del sistema educativo en Chile, y es particular por varias cosas: es una experiencia latinoamericana, con nuestros contextos y velocidades gubernamentales; sus protagonistas fueron más de 100mil estudiantes de bachillerato (pingüinos) que trabajaron de manera horizontal, sin protagonismos mediáticos ni divos; y buena parte de su éxito se debió la uso intensivo de redes sociales y telefonía celular… aunque ocurrió en 2006, cuando no eran populares Twitter ni Facebook, ni habían caído dictadores al norte de África. (Vea el documental)
La experiencia chilena tuvo dos componentes importantes para su éxito: además de una propuesta coherente por causas justas y bien delimitadas, supieron acompañar la dimensión digital con la de calle. Las informaciones corrían a toda velocidad en blogs, MySpace (uno por grado en cada colegio de la capital), correos electrónicos y mensajería de texto, pero a su vez se traducían en cierres de diversas arterias viales de la ciudad, protestas descentralizadas que desorientaban a los carabineros y orden en las comisiones de negociación y diálogo con las autoridades. Los chilenos se la saben.
Posted by Luis Carlos Díaz | Posted in Periodismo | Posted on 02-05-2011
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“El Día Internacional de la Libertad de Prensa, el 31 de mayo del 2011 tendrá como tema central “Los Medios del Siglo XXI: Nuevas Fronteras y Nuevas Barreras”. Está enmarcado en la celebración del potencial de las tecnologías digitales y de las formas establecidas del periodismo para la defensa del derecho a la comunicación, la libertad de expresión, el gobierno democrático y el desarrollo sostenible
La WACC hace un llamado a los comunicadores en todos ámbitos de la vida –especialmente a los de los llamados Cuarto y Quinto Poderes- para que hagan uso de los medios del siglo XXI con seriedad y responsabilidad ante los demás, a fin de fortalecer la libertad de prensa y los derechos de la comunicación en todo el mundo.
El desarrollo de Internet y de los medios sociales han aumentado enormemente la capacidad de los individuos, periodistas de la ciudadanía y las organizaciones de la sociedad civil para ejercer su derecho a buscar, recibir, y diseminar la información según es reconocido por los estándares internacionales de los derechos humanos. Las plataformas en los medios digitales han permitido que prácticamente todo el mundo pueda expresar sus preocupaciones ante grandes públicos y posiblemente ser escuchado.”
Navegar a solas es útil para desarrollar independencia, autonomía en el aprendizaje y fortalecer la personalidad. Recordemos que “consumir” Internet no es nada similar a la radio y la TV (como confundieron los diputados en diciembre) porque en la red son los usuarios los que asumen el rol activo de decidir qué quieren ver y con quién se quieren comunicar. Además se crea y se comparte. No hablamos de un medio sino de una plataforma con sus propias reglas.
En el caso de los jóvenes las reglas de consumo y producción de contenidos no están aún muy claras, como tampoco la mayoría de los principios que los regirán al alcanzar la “madurez”. Pero ni la falta de reglas ni el desconocimiento de los padres exime que se deba descuidar lo que hacen los jóvenes en Internet. En la pasada Hoguera revisamos algunos elementos de la violencia juvenil en espacios digitales. Hoy cerraremos el ciclo con otra galería de actividades:
La violencia juvenil, sobre todo en el ámbito escolar, ha sido materia de análisis y trabajo para innumerables organizaciones sociales, escuelas que se han visto sobrepasadas en su capacidad de respuesta y algunas autoridades. Sin embargo la dimensión digital empieza a hacer cada vez más ruido y ocupa ya una parte importante del fenómeno. Mientras los psicopedagogos se llevan las manos a la cabeza atendiendo casos de matones en las escuelas, la tecnología le da a los abusadores la velocidad de la luz.
Como una pandemia que va permeando en cada espacio, la violencia se ha instalado en las escuelas, lo reportan los estudios de CECODAP, el Centro Gumilla y otras organizaciones. A su vez la violencia se ha complejizado adoptando nuevas formas: antes se podía decir que venía de casa o que esperaba a los estudiantes a la salida. Hoy en cambio es lenguaje y moneda común dentro de las escuelas públicas y privadas. Es algo que de no contenerlo se nos irá de las manos como se han ido tantos muchachos desescolarizados.
El consenso parece ser que si no hacemos de la escuela y el liceo un espacio libre de violencia, entonces dará igual estar en la calle o uniformado. Además, los profesionales de la educación se encuentran desguarnecidos de herramientas para afrontar solos este problema… ni hablar de sus limitaciones presupuestarias.
Parece que hablamos poco de sexualidad. De sexo sí. Mucho. El sexo es el lenguaje cotidiano de una ciudad que habla desde la música de sus autobuses, los piropos y el caminar. Pero de sexualidad no son suficientes las conversas, los programas de radio que compiten en las FM, las charlas en escuelas y los segmentos nocturnos de algún canal de televisión con sexólogos engolados y súper técnicos. A los chamos les falta más y hay dos indicadores que hablan de eso: el primero son nuestras cifras de embarazo precoz, según las cuales no sólo ha aumentado la cantidad de jóvenes embarazadas, sino que en paralelo su promedio de edad va disminuyendo. Esa es una dimensión de salud pública que sigue en mora para los ministerios de educación y el de salud. Peor aún cuando se ha jugado con el subsidio a una ONG como Avesa, que podría ser una gran consultora para las políticas públicas en estas áreas de la sexualidad responsable y la violencia de género.
La otra dimensión es la digital y tiene que ver con la gran cantidad de sitios en línea a los que miles de jóvenes acuden para resolver sus dudas. Allí no sólo impresiona la cantidad sino el nivel de las preguntas. Hablamos de personas que desde la comodidad de una computadora, con la ventaja de la lejanía y el anonimato, pueden preguntar libremente lo que no le responden en la casa, en la escuela ni en la calle. Sistemas como “Yahoo Preguntas” o foros de jóvenes fungen de consultorio en el que se preguntan cosas como estas: