Antes de que se publiquen los resultados de las elecciones de candidatos a alcaldes y gobernadores del Partido Socialista Unido de Venezuela, recojo algunas impresiones:
1- El PSUV no tiene aún un año de conformado. Significó el intento abortado del presidente Chávez de tener a todos sus seguidores bajo una misma estructura. El PSUV trataba de ser Partido que se fusionara con el Gobierno que se fusionara con el Estado mismo y conservara la hegemonía en el poder durante esta era. A esta altura y tras muchos gritos no lo ha logrado.
2- Los que creen que la única garantía posible de gobernabilidad es concentrar absolutamente todos los poderes en una sola mano, no entienden la frase en negrita del punto anterior. Recordémosle entonces que persite la intención de que las Fuerzas Armadas Nacionales repitan una consigna partidista como “Patria, Socialismo o Muerte”, o que se pretendía amarrar la participación popular de los Consejos Comunales a la “construcción del socialismo”, sin dejar espacio para ninguna otra tendencia o aspiración política.

3- Después de ver algunos contenidos, publicaciones y declaraciones de partidarios e intelectuales del PSUV, considero que es mejor sincerar el asunto y dejar de autoproclamarse Socialistas. Este gobierno no es Socialista porque no ha cambiado su dependencia a la renta petrolera. Ni la distribución ni el uso social de los excedentes petroleros define a un sistema económico como Socialista, ni siquiera su propiedad (que ahora es Estatal) lo harán sus medios y sus fuentes de producción si llegaran a cambiarlas. Venderle petróleo a Bush no es socialista ni humanista… ni honra la memoria de su Panteón de Próceres.
4- Harían mejor en llamarse Partido Chavista Unido de Venezuela. Sería mucho más sincero. Por un rato son marxista, luego son Leninistas, de pronto le aplauden algo a la revolución cultural China y después recuerdan con nostalgia (como nadie) lo que fue la URSS. Todo en el marco de saludos y reverencias al oráculo de Fidel Castro. ¡Hagamos algo! Llamarse Chavista puede ser honroso y digno, no es personalista (porque Chávez está más allá de si mismo), y así sinceran el hecho de que TODA discusión política se defina con la frase: “lo que diga el Comandante”. Chávez es el Alfa y el Omega en su ideología. Seguir permitiendo que el presidente Chávez sea el único intérprete de la realidad, el único impulsor de los cambios sociales, y el fabricante de todos los sueños y aspiraciones del continente, hará más felices a quienes en un mismo día tienen que ponerse la gorra maoista, guevarista, musulmana, cristiana, guerrillera, peronista, sandinista y maisantera. ¡Déjense de contradicciones inexplicables y vuelvan a la boina roja!

5- El uso del Consejo Nacional Electoral, la infraestructura electoral que debe estar equitativamente al servicio de todo el país, para los fines de un sólo partido, sólo debe llamarnos a fortalecer la cultura de rendición de cuentas. Esas maquinitas prestadas, esa movilización y esos gastos deben ser pagados con dinero del Partido y sus militantes. No del Estado, ni del Gobierno, ni de los impuestos de los demás venezolanos, ni de gratis. Pueden usarlo, pero presenten factura. No sólo el PSUV debe presentar las cuentas de gastos y pago de un bien público, sino que además el CNE debería estar solvente en sus deudas. Si está metido en una proceso electoral, lo lógico es que entregue los resultados del anterior. Vamos a cumplir 6 meses desde el referéndum por la Reforma Socialista que no fue, y aún no tenemos las cifras totales de esas votaciones. Mi amigo Javier Pereira, que me enseñó algunas pistas para manejar mi adicción a los procesos electorales, publicó hoy este excelente trabajo periodístico sobre el tema.
6- Estas elecciones de base, a pesar de que se machaque que son las más democráticas de la historia del país (sufrimos una crisis de hiperlativos con el bendito uso de la palabra “más”), tienen de la particularidad de que sólo presentará en los resultados a los ganadores. Ni habrá numeritos para los demás postulados, ni habrá derecho a pataleo sobre los resultados.
7- No me queda claro que Müller Rojas hable de 3 mil centros de votación y esta nota de ABN indique más de 8 mil centros de votación. Además, si la democracia participativa será un motor cotidiano de toma de decisiones, los procesos electorales no deberían tan costosos para la ciudadanía.
8- Que las escuelas tomadas como centro de votación no impartan clases durante tres días es una violación del derecho a la educación propinada por el mismo Estado. Hagan las elecciones en las sedes del partido o en las casas de sus militantes, pero no le secuestren espacios al colectivo.
9- El presidente Chávez dijo antes que le iban a cortar la cabeza al candidato que se adelantara en sus aspiraciones de candidatura o hiciera campaña antes de tiempo. Ayer dijo que igualmente caería por un abiiiiiismo aquel candidato que no esté de acuerdo con el resultado de hoy e intente pedir cuentas claras de los resultados. Peor aún si aspira igualmente a postularse en las elecciones de noviembre sin el manto sagrado de estas elecciones.
10- El PSUV, según sus líderes, cuenta con más de 5 millones de inscritos. No dicen que muchos fueron obligados a hacerlo por trabajar en alcaldías, gobernaciones e instituciones públicas. De esa cifra de supuestos, sólo 3 millones fueron a votar en el referéndum de diciembre , y como una parte de la oposición se abstuvo de votar, también se calcula que una buena porción de esos bolivarianos votaron en contra de la Reforma (pero el voto es secreto y sin ellos no ganábamos, shhhh).
11- Harían muy bien en sincerar también su cifra de militantes, porque si no serán bastante risibles los argumentos que den mañana para explicar la abstención de estas elecciones. Aunque, como igualmente no va a haber resultados transparente en este proceso electoral, no aspiremos mucho despliegue informativo sobre la abstención.
Finalmente ocurrirán dos cosas, como comentó Luis Christiansen en la UCAB este viernes:
1- En las alcaldías y gobernaciones más importantes del país serán elegidos los candidatos ya preseleccionados por el mismo Chávez y la cúpula del partido. Este parche de elección sólo servirá para cubrirlos con un manto de legitimidad sobre la supuesta “unidad” y borrar del mapa a otros socialistas democráticos que quieran postularse también para noviembre.
2- Cuando los resultados de la elección del PSUV sea muy reñido en algún lugar, servirá de legitimador del dedo de Miraflores para tomar la decisión. Es decir, tomando en cuenta que algunos municipios y gobernaciones tienen decenas de postulados, y para no aumentar las fricciones del partido cuando los porcentajes sean bastante cercanos, será una forma de decir que ya el método democrático tuvo su límite y es la hora de que el Comité Central del partido y su líder máximo decida. Porque no aspiren a segundas vueltas ni reconteos de votos.
¿Ven que así ganamos todos? Porque siempre gana Chávez
Y a ti, ¿no te entran ganas de sacarte el carnet del Partido más más de la historia del universo y sus alrededores?